Santurrón

La posibilidad de victoria de Francisco Fernández era remota. Solo él lo ignoraba. Las elecciones confirmaron lo que decían las encuestas. La reacción descompuesta que mantuvo durante semanas parecía desproporcionada e injustificada. Nadie entendió nunca su alzamiento.

Un disminuido PRD no podía medirse de igual a igual con su aliado parcial morado. Las capacidades histriónicas se pusieron de manifiestos en cada aparición mediática.

No faltó ninguna táctica de sugestión. El derrotado alcalde de Santo Domingo Norte hasta afirmó que ni muerto salía. Ahora nadie sabe qué mosca le picó, porque está hecho un santurrón. Dice que se sacrificó por la paz de su municipio.

Periquitos

El papa Francisco nombró un nuevo Arzobispo, que no Cardenal, para la arquidiócesis de Santo Domingo. El nombramiento fue una sorpresa. Francisco Ozoria Acosta no estaba en las listas de los analistas. Nada raro en los asuntos de la Iglesia.

El evangelio nos recuerda que los últimos serán los primeros. La comunidad católica recibió la noticia con júbilo. La preparación, la experiencia y la ayuda divina no le faltan.

La hoja de servicios perfila a un verdadero cristiano. Pero no faltan algunos que buscan periquitos. No se ha sentado y ya lo presionan por su inclinación a la defensa de los débiles.
Vamos a darle tiempo.