De lado

El Ministerio de Obras Públicas ha intervenido las vías de la capital para ampliar los espacios de circulación vehicular; el Ministerio de Administración Pública ensaya con la variación del horario al personal estatal; el Congreso ha dado tímidos pasos por una nueva Ley de Tránsito y Transporte; el Ministerio Público quiere, con la retención del papel de buena conducta, conminar al pago de las multas por infracciones de tránsito y la Amet se desgasta colocando conos-barreras en las vías expreso del Gran Santo Domingo (ya va por Los Alcarrizos).

Todo esto en busca de aliviar el gran caos del tránsito vehicular en una ciudad que crece desordenada, en todo el sentido de la palabra. Todas estas medidas, unas más rudimentarias y otras más elaboradas y analizadas, le dan de lado al problema.

El Estado, con el liderazgo del Gobierno Central, debe centrarse en planificar la gran transformación del sistema de circulación. Un elemento imprescindible será la eliminación de tantas unidades de transporte público en mal estado, pero... ¡Mucho cuidado con un nuevo Plan Renove!

Voluntad

Ojalá Gobierno y gremios de la salud, que retoman las negociaciones, acudan con una verdadera voluntad de diálogo, para que puedan llegar a acuerdos y dar paz a la sociedad dominicana.