Vergüenza

La carta donde la senadora Mirlande Manigat confirma la donación de la empresa Hadom a su campaña electoral es un botón de muestra de la forma en que funciona la política a uno y otro lado de la frontera.

La manos que dan esperan, dice el refrán. No cabe duda  de que las manos del donante terminaron repletas de contratos y dólares.

La escandalosa situación envuelve figuras de gran influencia política en Haití y la República Dominicana. Los datos que se manejan indican que la prodigalidad alcanzó a todos los candidatos con posibilidad de ganar.

Debe darnos vergüenza que una investigación realizada por un Estado fallido logre conseguir pruebas y testimonios confiables. De este lado todo se resuelve con archivos de expedientes.

Contradicción

La comisión que investigó el acto masivo de graduación del plan Quisqueya Aprende Contigo en medio de la campaña del alcalde Roberto Salcedo terminó su tarea. La soga, como siempre, se rompió por el lado flaco, porque solo fueron cancelados coordinadores.

En un país tan jerárquico como el nuestro parece extraño que no hubiera ningún responsable de nivel superior. El informe también presenta contradicciones.

No se entiende que se recomiende no realizar estos eventos en campaña electoral y luego se diga que no se encontró manipulación política. Todo el acto fue político.