Fácil

Las motocicletas son tan amadas como odiadas por necesarias y molestas. Este medio de transporte se ha convertido en una bendición para muchos y en una maldición para otros tantos.

Lo cierto es que llegaron para quedarse, mientras no tengamos solución colectiva eficiente para el tema del transporte.

La reciente medida que busca limitar el uso privado a una sola persona desató las más variadas opiniones en todas partes. La decisión encontró la oposición de aquellos que entienden que los motores son también el medio de transporte de la familia de clase media baja. El esposo lleva al esposa al trabajo.

El hermano da un empujón al hermano para hacer una diligencia. Los usos son tan variados como imprescindibles. Se sabe que también sirven para cometer las más atroces fechorías. Los delincuentes en motores son un azote que debemos parar, pero hay que pensar un método mejor.

Empecemos con los chalecos numerados obligatorios para todo el mundo y sigamos con un registro eficiente de cada motor. Prohibir es una salida fácil, pero no efectiva.

Descabellada

Lo de cobrar a los usuarios el alumbrado público de manera directa es una idea totalmente descabellada. La propuesta es de los empresarios, según dice Pepe Abreu.

Los ciudadanos con sus impuestos aportan el dinero para el presupuesto de los ayuntamientos. Ese pago debe salir de esos recursos.