Lobos

La primera responsabilidad del Estado para con los ciudadanos es la seguridad. Para eso surgió. La pérdida del monopolio de la fuerza del nuestro dejó a la ciudadanía en la más absoluta indefensión.

Lo que estamos viviendo es una especie de involución al estado de naturaleza. La ausencia de instituciones intermediarias efectivas provoca una especie de todos contra todos. El linchamiento en el Café de Herrera es una expresión de esa orfandad institucional.

La Policía Nacional no puede cumplir con la responsabilidad de cuidar a los ciudadanos. Los ladrones son dueños del espacio público.

La desesperación convierte a los seres humanos en animales salvajes. El ladrón era un lobo y los motoconchistas también se convirtieron en otros lobos. Una lástima.

Gobernabilidad

La posición de los partidos de oposición con respecto a la conformación de la Junta Central Electoral y el Tribunal Superior Electoral es la de preferir individuos sin relación con los partidos políticos.

Las cabezas sensatas del país reconocen que esa es la única salida de la crisis de credibilidad de ambos organismos. El modelo utilizado hasta ahora colapsó.

Las decisiones del TSE en la crisis interna del partido blanco pusieron en evidencia su parcialidad.

El PLD debe aceptar participar en el juego político jugando en igualdad de condiciones.  La gobernabilidad solo se mantendrá de esa manera.