Como antes I

Está claro que el partido morado no se siente cómodo con la idea de tener a miembros de la sociedad civil incorporados al diálogo en una participación plena. El gesto de permitirles hablar es un sacrificio mínimo para salvar las apariencias.

La resistencia levanta muchas sospechas, porque nadie entiende el daño que pueda causar al proceso la integración de ciudadanos independientes.

Las mañas son difíciles de cambiar. La costumbre de partir y repartir para quedarse con la mayor parte quiere manifestarse de nuevo. El sistema ha permitido a la organización política morada hilvanar varios triunfos consecutivos.

El cambio de situación quizá no les convenga tanto. Así que veremos los esfuerzos para que todo quede como antes.

Como antes II

El botón de muestra que prueba la resistencia, y la apuesta a repetir más de los mismo son las declaraciones de miembros de ese partido. Las últimas declaraciones de Euclides Gutiérrez Félix evidencian la mala opinión que tienen de la sociedad civil.

Eso de comparar los esfuerzos de los actores empresariales y sociales del país en procura de una reforma institucional con la experiencia de Brasil es una exageración.

Aquí nadie está buscando deponer ningún Gobierno. Lo que se quiere es crear un espacio institucional para que ningún Gobierno se crea por encima de la sociedad. Se niegan a cambiar.