Privilegios

El cuento de nunca acabar. Los muy honorables senadores están empeñados en una discusión que ofende a la mayoría del pueblo dominicano. No se deciden a eliminar el enojoso privilegio de una lujosa exoneración. Las contradicciones surgen hasta en el seno del partido oficial. No hay manera de justificar la necesidad de una exoneración para un costoso vehículo cada dos años.

La calidad de las leyes no mejora ni un ápice por la marca del carro que conducen nuestros representantes.

El desparpajo político está llegando a excesos inconcebibles. Los temas de agenda de los senadores refleja sus prioridades. Estos señores se preocupan de su sueldo y ahora discuten sobre los vehículos. Nadie legisla para la población.

Armas

El volumen del contrabando de armas descubierto destapa una debilidad ingnorada en nuestro sistema aduanal. Las empresas que se dedican a organizar mudanzas y al manejo de envíos a través de tanques son el mecanismo favorito para la introducción ilegal de armas y municiones en el mercado criollo.

El fenómeno tiene proporciones masivas y no parece aislado.

Los organismos de investigación tienen que identificar con claridad los dos extremos de la operación: quien envía las armas y quien las recibe.

El país sufre muchas muertes provocadas por armas de fuego. No podemos dejar que el número se incremente.