Sube y sube

El Gobierno está aplicando la filosofía impositiva de que grano a grano se llena la gallina el buche. Ahora le tocó el turno a los marbetes de los vehículos. El pellizco de trescientos a ochocientos pesos representa un sustancial aumento.

El salario de la mayoría de los trabajadores tienen mucho tiempo congelado. Así que cualquier cambio en los compromisos financieros afecta el presupuesto familiar.

El anuncio provocará la incomodidad de muchos. El grito, tal vez, no se ponga en el cielo en estos momentos, pero después veremos el llanto y el crujido de dientes. La palabra gradualidad no es conocida por el Gobierno. Todo lo suben hasta las nubes.

No bien termina el reperpero por los peajes y ahora esta subida de los marbetes. Dios que nos agarre confesados.

Transparencia

José Ramón Peralta promete que la posible venta de acciones del proyecto Punta Catalina será transparente.

La promesa no es suficiente, porque en todo lo dicho ha faltado información. Por ejemplo, no se sabe todavía el nombre de las siete empresas interesadas. La justificación del secretismo es que existe un acuerdo de confidencialidad firmado. Esto significa que no sabremos nada hasta que el palo esté dado.

La falta de transparencia distingue al proyecto de Punta Catalina. El pueblo dice que más vale tarde que nunca. Espermos.