Enfermedad

La corrupción es un cáncer que hizo metástasis en todo el cuerpo nacional. Un órgano enfermo y desatendido tiene la capacidad de dañar todo el cuerpo. Reinaldo Pared Pérez admite que cientos de miembros del partido morado se dejaron corromper por el dinero fácil, pero no así el PLD.

El partido, dice él, está sano.

Pero un cuerpo sano con órganos dañados sería una verdadera rareza. Los últimos procesos políticos presentan un cúmulo de evidencias irrefutable de la degradación institucional del partido fundado por el profesor Bosch.

El dinero es la regla máxima para la supremacía. Los mejores son los que tienen capital para imponer su criterio. Reinaldo debe aceptar que para curar un cuerpo lo primero es aceptar la enfermedad.

Guerra

Los senadores son representantes del pueblo. Están sentados allí para interpretar los intereses más colectivos posibles.

La voluntad de los senadores no puede ser expresión única de la voluntad de los partidos a los que pertenecen. Roberto Rosario, contra viento y marea, se presentó a la entrevista. Las declaraciones dadas a la salida indican que nada aprendió de la experiencia vivida.

La terquedad que caracteriza su proceder hizo del proceso electoral un verdadero desorden.

La oposición no lo quiere. Así que no hay forma razonable de que siga en el puesto. Nombrarlo sería una especie de declaración de guerra temprana.