Morosos

La desnaturalizada OISOE, con sus ínfulas de pequeño Ministerio de Obras Públicas, produce muchos dolores de cabeza. El debate público siempre se cuenta con sus malos pasos. El Gobierno ni arregla esta dependencia y mucho menos la quita. Los ciudadanos tenemos que encajar los golpes de sus desaciertos. Cuando no es la corrupción, entonces es la falta de pago.

El incumplimiento de compromisos con los contratistas del INCART tiene a esta institución en peligro de cierre. Los enfermos de cáncer necesitan a esta institución. La construcción de este proyecto fue llave en mano.

No se entiende que esté funcionando y todavía deba dinero a los constratistas. No rueguen y paguen. Así evitamos una desgracia más en el sistema de salud.

Reforma

Lo que no se mueve se muere. El cuerpo policial está paralizado. La falta de una reforma profunda lo tiene moribundo. La muestra es el relajamiento de la indisciplina y la estampida  de miembros. Las denuncias realizadas por agentes son cada vez más escandalosas.

La última corresponde a un sargento del destacamento de Haina. La queja de este agente es porque sus superiores le ordenaban cuidar los puntos de drogas.

La información no alarma por desconocida, sino por ser confirmada por un policía. Esta sociedad dormida debe despertar, porque una corriente enferma nos arrastra.