Mal los dos

La anomia social, esa forma de vivir ingnorando las leyes, nos tiene sumidos en una confusión total. Las opiniones sobre el caso del disparo del AMET muestran la falta de conciencia moral. Muy pocos aciertan con la posición correcta. Lo cierto es que en la ocurrencia del disparo están mal los dos.

El ciudadano por desconocer la autoridad, el AMET por ingnorar los límites del ejercicio de esa autoridad. Aquí vivimos como chivos sin ley. Queremos hacer en las calles lo que nos convenga.

Nadie analiza las consencuencias de sus actos. La sanción a ambos es necesaria para que funciones en el futuro como disuasivo.

El agente se lo pensará dos veces antes de desenfundar y esperamos que el ciudadano, de ahora en adelante, respete a la autoridad.

Nada se hará

El caso judicial de los aviones Super Tucano vuela tan poco como los aviones. El tiempo es el mejor abogado en los casos de corrupción. La justicia cómplice espera siempre que el olvido gane la partida para garantizar impunidad.

La decisión de retirar los brazaletes a los dos empresarios imputados  es un signo ominoso.

El caso desaparecerá como charco bajo el sol. No podía ser diferente, porque  la complicidad para defraudar al Estado fue tan amplia que no alcanzarían los sueltos para apresar a los implicados.

Mucha gente importante está interesada en que nada se haga. Nada se hará.