Milagro

Nicolás Maduro, a la desesperada, apareció por el Vaticano a buscar la ayuda divina para su comprometida situación. La inesperada visita fue acogida por la preocupación vieja del papa Francisco por la situación de Venezuela.

En las situaciones difíciles hasta los ateos se acuerdan de Dios. La situación política de Venezuela es tan delicada que lo único que puede salvar la situación es un milagro.

Nicolás, debemos recordar, que en su época de soberbia dejó plantado al papa Francisco, haciéndose el enfermo, en una anterior invitación.

Ahora que verdaderamente está deshauciado corre a buscar la intercesión papal para mantenerse en pie. Ojalá ese momento de recogimiento espiritual le ayude a entender que su talento no está a la altura de su ambición.

Cómplices

La quiebra de instituciones financieras formales en el país no debería ocurrir en vista de la rigurosa normativa que rige sus operaciones.

La noticia de que una financiera informal estafara con más de mil quinientos millones de pesos a unos trecientos ahorrantes sorprende mucho más.

¿Cómo podía una institución no registrada hacer operaciones con el Banco Central? ¿Conocía la Superintendencia de Bancos esta institución? Las quiebras seguirán ocurriendo hasta que no enjuicien a los responsables de supervisar el sector. Busquen y encontrarán los cómplices.