Tragedia doble

Esta tragedia de las frecuentes lluvias tiene el doble saldo trágico de las inundaciones y las enfermedades.

Las crecidas repentinas de los ríos lleva quince muertes. No es un secreto para nadie que estamos desbordados por estos sucesos terribles. Las autoridades no parecen tener las cosas controladas.

Equipos, dinero y personas envueltas en las tareas de rescate no parecen ser suficientes para el trabajo.

En los últimos días uno siente que se busca la normalización del silencio. Las autoridades no pueden mirar para otro lado.

Este tema debe concentrar la atención de todos como si fuera el único. Los expertos saben que después de la calma climática nos llegarán la escasez de alimentos y las enfermedades.

Confianza

El comercio criollo pasó la materia del Viernes Negro con satisfactorias calificaciones.

La supervisión realizada por el organismo competente indicó que más del ochenta por ciento cumplieron con las normas.

El resultado positivo tiene mucho que ver con el trabajo preparatorio mancomunado entre autoridades y empresas.

La conducta respetuosa de los oferentes produce el aumento de la confianza de los consumidores para próximos eventos. Para garantizar mejoras superiores para los años por venir debemos garantizar que a ese doce por ciento incumplidor se les aplique las sanciones correspondientes.

La impunidad provocaría retrocesos indeseables. El mal ejemplo es contagioso.