Mala conducta

Otra vez la OISOE. Lo de siempre. La corrupción que anida en la burocracia de compras de esa dependencia pública. Ahora el tema es con las compras de equipos médicos.

La denuncia de una cantidad importante de empresas del sector pone al descubierto los intentos de favorecer uno solo de los posibles oferentes sin realizar licitaciones transparentes y competidas. La última operación alcanza unos cien millones de pesos en equipos médicos.

Las empresas denunciantes señalaron a la favorecida. Ahora queda esperar la necesaria investigación de los organismos competentes.

La comprobación de la dolosa operación debería conducir a consecuencias severas. A esa institución se le perdonan demasiadas cosas, tal vez, por eso repite la mala conducta.

Sello

La falta de contrapeso en el Congreso se muestra de nuevo, con la aprobación del presupuesto como la principal retranca para el desarrollo. La culpa, claro está, no la tiene el partido morado.

El peso total recae sobre los electores criollos incapaces de fraccionar.

La cultura de participar de la política con la misma actitud de fanático de la pelota produce la negativa situación de control de las instituciones por un solo partido.

El criollo es morado, blanco, rojo o azul sin reparar en mayores diferencias. La costumbre nos deja sin debate y sin capacidad de resistencia.