Injerencia

Lo que reclamamos para nosotros, así también debemos darlo a los demás. El bonito anuncio de doña Margarita, la vicepresidenta, es una tremenda equivocación.

El hecho de ocupar un cargo de autoridad la inhabilita para opinar en los asuntos internos de otro país. La ocurrencia puede explicarse y hasta entenderse, pero nunca justificarse. Este proceso electoral se ha convertido en un espectáculo planetario que nos hace perder la perspectiva a todos.

El fenómeno Trump, por provocador y extraño, es conversación favorita en los corrillos.

Lo sentimos una amenaza y no hay duda que lo es, pero son los estadounidenses los que deciden. La injerencia de una figura de autoridad extranjera no será aplaudida.

Árbitros

El ministro José Ramón Peralta sostiene que la JCE debería estar constituida por profesionales independientes, pero si no fuese posible debería hacerse mediante el criterio del equilibrio. La segunda opción que pone el funcionario es el mismo reparto con otra palabra.

La pregunta es obligada: ¿Equilibrio con respecto a qué? En una competición deportiva los árbitros no son escogidos en función de los equipos. Los árbitros son independientes a los equipos. Las jugadas deben ser cantadas sin distinción de colores.

Lo mismo pasa en un proceso electoral. Esa interpretación constitucional de Peralta nadie sabe en qué parte de la Constitución está. La JCE debe ser independiente. Montalvo tiene razón.