Vergüenza

Los senadores haitianos que reaccionaron indignados ante la imperdonable inobservancia diplomática de enviar efectivos militares para proteger los camiones de ayuda enviados para socorrer a los damnificados haitianos del huracán Matthew deberían sentirse avergonzados.

La UNICEF informó en un comunicado que uno de sus camiones con ayuda fue saqueado por desconocidos.

El hecho pone en evidencia que la presencia militar dominicana no fue un acto de provocación, sino un imprescindible requisito de seguridad. Haití no tiene capacidad para brindar protección a operativos humanitarios de gran escala.

La clase dirigente haitiana tiene que desarrollar la humildad necesaria para aceptar toda la cooperación posible para reconstruir las capacidades de un Estado funcional. La irritabilidad que muestran lo impide.

No celebren

El pueblo dice: el muerto al hoyo y el vivo al bollo. El poco concurrido y pálido acto conmemorativo del quinceavo aniversario del fallecimiento de Juan Bosch confirmó la sabiduría popular.

Las figuras principales del partido morado no se aparecieron por la casa nacional.

El olvido es el antídoto para la deslealtad. La negación de la práctica política de Bosch hace de su nombre una acusación. Los alumnos que con tanto sacrificio formó para el servicio aprendieron torcida la lección. Mejor es no celebrar.