Raro

El asalto-secuestro de doña Zoila debe ser resuelto cuanto antes por la Policía Nacional. El comportamiento de los perpetradores muestra una extraña corrección.

Se sabe que muy pocas personas salen con vida de una experiencia como esta. Gracias a Dios la Defensora del Pueblo no recibió ni un rasguño.

Pero precisamente esa rareza llama la atención. La paciencia de los delincuentes alcanzó hasta para aguantar un cabezazo de la Doña sin responder. La mantuvieron durante cuatro horas retenida, pero sin cuidar mucho la discreción.

Ella pudo ubicarse geográficamente y guardar los detalles en su memoria. Al final, la encaminaron y hasta pasaje le dieron. Esta terrible acción parece realizada más con el propósito de fastidiar a alguien, poniendo en evidencia con el descaro de la acción la terrible inseguridad que nos rodea.

Desperdicio

El Gobierno y el Colegio Médico firmaron el acuerdo que pone fin a medio año de conflictos en el sector salud. La noticia contenta, pero no hace feliz. Lo acordado sirve para pacificar a los actores envueltos, pero no para la transformación del colapsado sistema de salud nacional.

Nadie entiende la razón de que se necesitara medio año para acordar trabajar las mismas cuatro horas y aumentar un veinticinco por ciento.

La terquedad de las partes provocó semejante desperdicio de tiempo. Aprendamos para la próxima vez.