En el grupo de Whatsapp que tenemos los del colegio –promoción 86, ya estamos viejos–, un amigo escribió pasada la medianoche que tenía una noticia buena y otra mala de Macedonia. La buena era que allí el 100 % de los votos había sido para Kuczynski; la mala, que solo habían votado tres personas. Otro amigo no se explicaba por qué en el conteo oficial de los 78 países con electores peruanos en el extranjero figuraba Yugoslavia, si ya no existe (se referirán a Serbia, supusimos).

Ya eran como las dos de la mañana y otro escribió que en la Onpe estaban esperando que llegaran las actas del Imperio Austrohúngaro para poder cerrar al 100 % el conteo de votos en el extranjero. ¡Jajaja! Pero nadie se dormía.

Así estamos los peruanos desde el lunes pasado, pegados a nuestras pantallas siguiendo en tiempo real el conteo que se publica en la web de la Onpe (la Oficina Nacional de Procesos Electorales, institución encargada de contar los votos). Al martes a las 5 de la tarde ya se habían procesado el 98.7 % de las actas electorales de todo el Perú y el extranjero, y Pedro Pablo Kuczynski (candidato de Peruanos por el Kambio, sí las iniciales de su nombre) aventajaba por 57 mil votos a Keiko Fujimori (candidata de Fuerza Popular). ¡57 mil votos entre casi 18 millones de electores! Este virtual empate técnico en la elección del próximo presidente del país –y los resultados a cuentagotas que suelta la Onpe– nos tienen a todos con los nervios destrozados.

Por eso andamos haciendo todo tipo de cálculos estadísticos, sobre improvisadas coordenadas “x” e “y” con proyecciones no lineales y curvas como campanas de Gauss. Del Perú ya ingresaron prácticamente todas las actas de votación del domingo pasado –quedan unas 300 que aún no llegan a Lima desde las comunidades más alejadas de la Amazonía– y del extranjero faltan arribar sobre todo las actas de Asia y Oceanía. Los fujimoristas confían en sumar más en el voto rural del “Perú profundo”; los ppkausas (así se hacen llamar los partidarios de Kuczynski) se entusiasman con los votos de Nueva York y Sidney. Los estadísticos más confiables dicen que ya no hay mucha más tela por cortar, que por mucho que se estiren las cifras, lo más probable es que PPK gane por unos 40 mil votos de diferencia.

Sin embargo, ahí no acaba el camino a la Casa de Pizarro. Las actas procesadas, indica la Onpe, son el 98.7 %, pero las contabilizadas solo el 97 %. ¿Qué significa eso? Que ya recibieron unas 1,200 actas que no han podido ingresar al conteo oficial porque presentan diferentes problemas: contener algún error material en la contabilidad de sufragios y electores, votos impugnados, ser ilegibles, faltarles firmas o datos, o estar incompletas. Allí hay más o menos 300 mil votos que han pasado a un jurado especial electoral, que decidirá su suerte ante los personeros de cada partido, que defenderán cada voto con un cuchillo entre los dientes. Y eso durará por lo menos una semana más.

Así que todavía seguiremos haciendo cálculos en esta lucha voto a voto entre PPK y Keiko por la presidencia del Perú. Todo cuenta. Hasta el último voto de Macedonia.