Para algunos, el Día Internacional de la Mujer es una celebración, un día para resaltar los logros y avances económicos, políticos y sociales de las mujeres. Para otros, es un llamado a la acción – una plataforma para prestar atención a los asuntos que aún lo necesitan. Para mí, el Día Internacional de la Mujer es, tanto una celebración, como un día para expresar el orgullo que sentimos por todo lo que hemos logrado, aunque aún nos falte más por hacer.  

En mi recorrido como mujer profesional latina que trabaja en la región y en Estados Unidos, he conocido muchas personas admirables que me han apoyado y me han enseñado lecciones invaluables. A veces ese aprendizaje es el resultado de un trabajo directo de orientación, y otras veces de escuchar y observar a líderes que inspiran. A continuación, quiero compartir con otras mujeres tres observaciones y lecciones que fueron muy valiosas para mí.

1) Una ejecutiva sénior muy sabia dijo una vez que, en su experiencia, las mujeres tienden a dudar al estar en escenarios grupales dominados por hombres cuando se les presenta la oportunidad de ofrecerse como líder de un proyecto o tarea nueva. Me animó, y quiero animar a otras mujeres a lanzarse a esas oportunidades.  No dudes en tus capacidades o si estarás 100% lista – da el salto y ofrécete a liderar un proyecto o participar en una tarea en grupo. Muchas veces somos la única mujer en la sala, en el equipo de liderazgo o participando en una sesión estratégica de lluvia de ideas. Necesitamos usar esas oportunidades para hablar y apoyar a nuestras colegas mujeres en todo momento.

2) Todos los estudios demuestran que, mientras las mujeres en general son más propensas a recibir educación, siguen quedándose atrás en términos de ingresar al campo comúnmente conocido como STEM; carreras en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

De hecho, dentro de las profesiones basadas en servicios a lo largo de América Latina y el Caribe, las mujeres hoy en día representan la mayoría (81%) comparado con los hombres en el mismo campo, según un estudio desarrollado por la Organización Internacional del Trabajo y la Fundación MasterCard. Lo que las mujeres no ven es que las carreras en el campo STEM les brindan la oportunidad de ser auto-suficientes financieramente, definir sus propios destinos laborales, e impactar al mundo positivamente a través de su liderazgo y creatividad.

Pero, ¿cómo incentivamos a las mujeres a no solo buscar carreras en el campo STEM, sino a convertirse en líderes también? En un mercado global altamente competitivo, las compañías están empezando a entender la necesidad imperativa de integrar a mujeres talentosas a su estructura de liderazgo para lograr un crecimiento económico sostenible y producir innovación, tanto en mercados desarrollados como en desarrollo.

Las compañías en el área STEM, como MasterCard, no son la excepción. En mi opinión, todo comienza con ayudar a las niñas jóvenes a deshacerse de los estereotipos, educándolas en su potencial de carrera y liderando, por ejemplo. Hay campo para las mujeres en posiciones de liderazgo.

3) Estamos viendo en Latinoamérica y el Caribe que cada vez más mujeres se unen a la fuerza laboral. Según un estudio desarrollado por ONU Mujeres, Latinoamérica y el Caribe experimentó uno de los incrementos más grandes de todas las regiones en las tasas de participación de las mujeres en la fuerza laboral– de 40% en 1990 a 54% en 2013.  Sin embargo, según el mismo estudio, la presencia de niños y niñas jóvenes en el hogar está asociado con menores tasas de empleo para las mujeres, pero tasas más altas para los hombres. Volver al campo laboral después de tener hijos, por lo general es una decisión difícil para la mayoría de las mujeres.

Yo fui una de las que decidió que quería tenerlo todo, pero me di cuenta en el proceso que mí mejor versión era la ‘integración’ exitosa de mí vida profesional y personal, no un balance entre las dos. También aprendí a poner más valor en la calidad del tiempo que paso con mi familia, no en la cantidad. Hoy en día muchas empresas ofrecen condiciones de trabajo consideradas y con horarios flexibles para sus empleados. Yo les recomendaría a las mujeres que se aseguren de trabajar para una compañía que les ayude a lograr una integración exitosa entre los dos roles.

Finalmente, alguien me preguntó recientemente qué consejo me daría a mi versión de 25 años, y pensé en algo muy simple. Es importante saber lo que quieres y enfocar tu energía en enfrentar los retos y trabajar duro. Sal de tu zona de confort, y si cometes un error, aprende de este y sigue tu camino. Busca a aquellos de quienes puedes aprender, hombres y mujeres, y nunca temas pedir ayuda. La vida es corta, disfruta el recorrido, sonríe siempre y sigue la cadena de favores.