La lucha popular por los derechos

Río 2016. Hace cinco años se creó el Comité Popular Río, que desde entonces ha puesto resistencia a acciones implementadas por las autoridades para la Copa del Mundo 2014 y los JJ.OO. 2016, que consideran contra los derechos de los ciudadanosDestacado

Por Pablo cavada
La lucha popular por los derechos

“Olimpiadas Río 2016, los juegos de la exclusión”, se titula el dossier publicado a principios de diciembre por el “Comité Popular Río Copa y Olimpiadas”. El documento responde a lo que el prefecto de Río de Janeiro Eduardo Paez había llamado los “Juegos de la inclusión” en relación con el legado que dejarán los JJ.OO. 2016.

Desde 2010, luego de que Río lograra la sede de la Copa del Mundo Fifa 2014 y los JJ.OO. 2016, la agrupación ciudadana ha procurado pesquisar y denunciar violaciones, abusos e ilegalidades relacionadas con estos costosos eventos.

El Comité Popular ha criticado especialmente el proceso de remoción de familias de los lugares donde se realizaron o está realizando proyectos ligados a los JJ.OO. También ha denunciado situaciones como trabajo esclavo en las construcciones de la Villa Olímpica o la promesa no cumplida de reducción de contaminación en la Bahía de Guanabara.

Metro conversó con el activista Mario Campagnani  en la sede del organismo sobre la lucha de este grupo que ha alcanzado algunas victorias, logrando que el gobierno de la ciudad haga público, principalmente, la política de remoción de familias pobres de sectores donde se han hecho obras para los JJ.OO.

También ayudó a frenar la demolición del estadio de atletismo y la piscina del complejo Maracaná, que serían destruidos para hacer un centro comercial.

Pero, para ellos, los logros no son muchos ante todos los cambios que se han hecho en la ciudad para los megaeventos y no serán realmente un beneficio a su población. “Se habla de un campo de golf, pero no será público. Cuando se habla de los equipamientos deportivos, muchos de ellos son temporales y no podrán ser utilizados luego de los JJ.OO. Cuando usted habla de movilidad urbana, por ejemplo, la línea 4 del metro en realidad es la continuación de otra línea ya existente, que se le da otro nombre para decir que es una obra nueva. La verdad es que el legado de las Olimpiadas es un legado negativo”, dice el activista.

El comité

“El Comité Popular es una red que agrupa desde movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales e instituciones como universidades. Y es un grupo, una red, que tiene como papel analizar el modelo de ciudad que se implementa en Río de Janeiro dentro del contexto de los megaeventos. Porque Río de Janeiro es un caso único en la historia, es el primer lugar que pasa por una Copa del Mundo, que fue en todo el país, y luego, después de dos años, tenemos las olimpiadas.

Entonces, es un ciudad que está sintiendo los efectos de una forma en que ninguna otra sintió. Y de ahí nuestro papel es debatir, criticar y mostrar lo que está pasando, principalmente con violaciones a los derechos humanos ligados al contexto de los megaeventos”, explica Campagnini mientras nos muestra diversas publicaciones que ha emitido la agrupación.

Para ellos, denunciar es la única forma de hacer frente a lo que afecta a la población de Río. “Cuando la gente mira para las Olimpiadas y para la Copa del mundo,  queda muy claro cuáles son los intereses que son prioridad en la realización de esos eventos. Y claramente no son los intereses de la población en general”, argumenta el activista.

“Porque la gente discute la verdad de ese modelo de ciudad que está siendo implementado. Río es cada vez una ciudad más cara y más segregada. O sea, no hubo políticas públicas que se debieron seguir para el bien común. La verdad es que están interesando mucho más a empresarios, grandes constructores, y al capital privado”.

Y Campagnini pone varios ejemplos. Plantea que cuando comenzó la reforma del estadio Maracaná, que fue utilizado en la Copa del Mundo, y también será utilizado en la apertura de las Olimpiadas, fue reformado con dinero público, con gastos de más de 1.5  mil milones de reales.  Lo grave, explica, es que “al mismo tiempo fue privatizado por un valor que no se compara con el 15 % del dinero público invertido”.

“Y cuando se habla de inversión en equipamientos deportivos, Río de Janeiro, que va a tener una Olimpiada en agosto, no tiene una pista pública de atletismo. La única pista pública de atletismo del estadio Célio de Barros, está cerrada desde antes de la Copa del Mundo sin tener previsto que abra. ¿Y qué pasó? Muchos atletas de punta o de base que entrenaban en Río de Janeiro, nuestra supuesta ciudad olímpica, tuvieron que salir de la ciudad para seguir entrenando”, se queja.

Agrega que ese estadio, que no es un estadio de competición para las Olimpiadas, no tiene previsto volver a abrirse. “Entonces, lo que usted percibe de eso es que el deporte, que teóricamente es una prioridad, no lo va a ser. Y también porque los equipamientos antiguos fueron cerrados y fueron cambiados, y muchos de los equipamientos nuevos serán temporales. Se iban a construir para el evento, pero no habrá un legado deportivo. Son equipamientos que después de las Olimpiadas van a ser desmontados para atender en aquella área intereses inmobiliarios nuevamente, que es el llamado Parque Olímpico que queda en Barra de Tijuca en la zona oeste de Río de Janeiro”, agrega.

“Para mí los JJ.OO. es la consagración de un modelo de ciudad excluyente. El prefecto Eduardo Paez y la prefectura de Río de Janeiro, la forma en que desenvolvió las Olimpiadas sobre supuestamente dejar un legado olímpico, está muy claro para todo carioca que eso no es verdad”,  se queja el directivo del Comité Popular Río.

“Nuestra expectativa es que la verdad es una cuenta altísima, que las Olimpiadas es un evento carísimo. Será un costo que no vamos a pagar, pero los beneficios para la población van a ser pocos”, concluye Campagnani, que nos muestra desde el balcón de las oficinas del comité la vista de la Marina da Gloria, donde se desarrollarán las competencias de vela de los JJ.OO. y donde el Gobierno ya confirmó que no se logrará la meta de descontaminación de las aguas prevista para el evento deportivo.

Costos

38 % y no el 57 % de los costos de los JJ.OO. solamente ha aportado el sector privado, según el último dossier del Comité Popular Río.

Desplazados

4,120 familias, por lo menos, ya fueron removidas y 2,486 siguen amenazadas de ser desplazadas directa o indirectamente por intervenciones del proyecto olímpico, según el comité.

Destacado

“Las Olimpiadas y la Copa del Mundo para el comité, la verdad no vinieron para cambiar el modelo de ciudad que estaba siendo implementado, porque la verdad va a acelerar el proceso. Con la disculpa de estos eventos una serie de obras bien discutidas que podrían ser hechas lentamente sin dificultades, muchas más cosas y muchas más violaciones se ha hecho en un periodo de tiempo mucho más corto”
Mario Campagnani, miembro del Comité Popular Río

Loading...
Revisa el siguiente artículo