Piqué salvó el invicto del Barcelona

El líder del torneo cedió dos puntos ante el Espanyol en el clásico catalán

Por Agencias

Al Barcelona, líder invicto del campeonato, le tocó sufrir en su visita al Espanyol por el derbi catalán. Con un gol de Gerard Moreno, el local se había puesto en ventaja ante el equipo de Valverde en un campo de juego afectado por la lluvia. Pero a nueve del final, Gerard Piqué, que en la semana había sostenido un duelo dialéctico con los hinchas del Espanyol, marcó el 1-1 definitivo y, como broche, mandó a callar al público local.

Ante la decisión del entrenador de guardar en el banco de suplentes a Lionel Messi, la esperanza de la generación de juego del Barça recaía mayormente en Andrés Iniesta, que desde la izquierda del mediocampo buscaba encontrar en buena posición a Luis Suárez y Paco Alcácer.

Barcelona controlaba más la pelota ante un Espanyol que estaba a la expectativa de algún contraataque. Y a los 22 minutos, los de Valverde casi pegan el grito con una aparición de su reciente incorporación estrella: el brasileño Philippe Coutinho, titular este domingo por primera vez, sacó un remate espectacular desde el borde del área que se estrelló en el travesaño. Era hasta ese momento la única chance del partido.

De a poco, Espanyol empezó a salir del fondo y a encender alarmas en la defensa del Barça. Aunque siempre con un leve predominio del equipo de Valverde, que mantenía a su carta más fuerte en el banco de suplentes.

Ya en el complemento, Barcelona empezó a chocar, además de contra la aguerrida defensa del Espanyol, contra un campo de juego que hacía difícil circular la pelota. El diluvio que caía desde el primer tiempo era cada vez más intenso.

A los 13 minutos, finalmente, Valverde decidió hacer ingresar a Messi. Pero la Pulga solo no alcanzó para variar demasiado el trámite del partido. Y encima, a los 21, Gerard Moreno le ganó la posición en el área y puso de cabeza en ventaja al local.

Barcelona empezó a presionar cada vez más, aunque le faltaba pimienta en los últimos metros. Mientras tanto, el partido se picaba cada vez más, y a Sergio García le perdonaron la roja por un patadón bestial contra Umtiti.

En ese contexto, cuando ya se acababan las esperanzas, apareció Piqué, el gran enemigo del público local por haber sostenido en la semana que el equipo era el “Espanyol de Cornellá”. Con un cabezazo espectacular, puso el empate a los 38 minutos y puso su dedo índice entre sus labios, mandando a callar a los hinchas que lo habían silbado durante todo el partido.

Todavía hubo tiempo para algún encontronazo entre los jugadores, en un partido que no debió haber terminado con los 22 en cancha. Hasta Messi entró en un forcejeo con Víctor Sánchez, en una situación extraña para él. Pero finalmente llegaron al final con el 1-1 que terminó cayéndole mejor al Barcelona. Al cabo, mantuvo el invicto en una cancha difícil, reservó a buena parte de sus titulares y sigue como claro líder de la Liga española.

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