Canelo vs clembuterol, una batalla perdida

Dopaje. El boxeador mexicano tiene el reto de superar este obstáculo ante los amantes del boxeo.

Por Metro RD

Canelo Álvarez es el último de una larga lista de deportistas mexicanos a los cuales se les detectó clembuterol en un examen antidoping. Es también el último de una larga lista que justifica la sustancia prohibida en su organismo acusando el consumo de carne, ya que en México el uso de esa sustancia en el ganado vacuno parece ser un mal endémico. Descuidarse y consumir esa carne por parte de deportistas profesionales, también parece un mal endémico. Un error en la dieta que en este caso suena injustificable. Faltan dos meses para su revancha contra Gennady Golovkin y Canelo no es un prospecto, es una súper estrella, la máxima figura del boxeo mexicano. Lo que ocurrió no debió ocurrir.

Sin embargo, el problema aquí no parece ser esa mínima cantidad de clembuterol que le encontraron al boxeador. El problema mayor son las repercusiones, las reacciones al imprevisto y quizás, el posible mal manejo de la noticia. Las redes sociales desde el lunes viven su fiesta especuladora y son el escenario donde la imagen de Canelo se juega su gran batalla. Y la noticia es que, esa batalla, la está perdiendo contra el clembuterol.

“NO ES UNA VACA CUALQUIERA”

Saúl “Canelo” Álvarez estaba realizando la primera etapa de su entrenamiento en su natal Guadalajara, México. Las muestras de orina que dieron positivo con pequeñas cantidades de clenbuterol y fueron proporcionadas el 17 y el 20 de febrero. La carta que este lunes envió la VADA a las partes involucradas, aclara que “”los niveles están en el rango consistentes a lo que se espera de carne contaminada”. A partir de ese momento, Golden Boy Promotions notificó inmediatamente a la Comisión Atlética del Estado de Nevada, al promotor de Gennady Golovkin, Tom Loeffler y divulgó un comunicado oficial.

El comunicado detonó en la opinión pública, cosechando reacciones de apoyo incondicional hacia el púgil por un lado y por otro, la mayoría, una andanada de especulaciones críticas que han creado un clima tóxico sobre la imagen del boxeador. Comenzando por el comunicado oficial de GBP que busca aclarar ante la opinión pública, pero en realidad ha conseguido el efecto contrario. “No aclares que oscurece”.

Si la VADA establece en su carta que los valores del clembuterol encontrado, “están dentro del rango previsible”, no deberían existir temores en superar este penoso momento y evitar perjudicar la pelea millonaria del 5 de mayo. No obstante, GBP no se equivoca al aclarar, se equivoca en “el tono de esa aclaración”. El clembuterol es un fantasma permanente en todos los exámenes antidoping a los deportistas mexicanos especialmente los boxeadores. Hay casos emblemáticos que están presentes de manera permanente en la memoria colectiva como los de Erik Morales, Francisco Vargas y por estos días los publicitados problemas de Luis “Panterita” Nery en Japón. Todos dijeron lo mismo: fue por la carne contaminada.

Ahora, con esos truenos es inexplicable que a un boxeador con el nivel abrumador de apoyo logístico como Canelo, le hayan permitido pasar por este bochorno. Si los exámenes voluntarios estaban incluidos en los acuerdos para esa pelea, es absurdo que a dos meses de la pelea se haya roto la dieta, haya ocurrido un descuido de ese tamaño y por el contrario, nadie asuma ese error. Parece más fácil echarle las culpas al pandémico drama del ganado contaminado que reconocer que “metieron las patas” no cuidando lo que consumía su boxeador.

No es un problema nuevo. Cada deportista que convive con la posibilidad de dar positivo en un examen antidoping, sabe que la carne de vaca es el camino más corto. No es un problema mexicano, es un problema de quienes lo conocen, no les importa evitarlo y deben ser castigados por no hacerlo. Porque al final del día nadie desconoce “cada vaca mexicana, no es una vaca cualquiera”, remedando el estribillo de la canción infantil. Espn

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