Bateo oportuno la clave del éxito de Medias Rojas

Producción. El equipo de Boston ha anotado 32 de sus 64 carreras en la postemporada luego de dos outs.

Por Hanly Ramírez. [email protected]

Los Medias Rojas de Boston viven su cuarta Serie Mundial desde el año 2004, cuando rompieron la llamada “Maldición del Bambino”, en la cual enfrentan a los Dodgers de Los Ángeles, pero para llegar hasta este punto definitivamente el conjunto de la Liga Americana ha tenido que conjugar un sinnúmero de elementos que son parte del béisbol, pero ninguno ha sido más llamativo en esta postemporada como la ofensiva oportuna que han desarrollado.

Los Medias Rojas, quienes disputaban el segundo partido de la Serie Mundial este miércoles en el Fenway Park de Boston, le han dado significado al concepto de responder con el madero en el momento clave del juego y eso se ejemplifica en la manera en la que han producido con corredores en las bases y dos outs, momento del juego donde el rival entiende que tiene la ventaja para salir airoso ante los bates de los dirigidos por Alex Cora.

En lo que va de esta postemporada, los de Boston han anotado 32 de sus 64 carreras esta después de dos outs, es decir, que el 50% de las carreras que han llegado al home en esta etapa del año, han llegado en esta circunstancia, la cual es considerada desfavorable para el conjunto que está en la ofensiva, ya que con un rodado o elevado, con el cual a pesar del out el corredor podría anotar, en este caso simplemente finaliza la entrada y con ello la amenaza de anotar carreras.

Este elemento ha sido diferenciador para el éxito de los líderes en victorias en la temporada regular del béisbol de las Grandes Ligas. Un ejemplo de esto lo constituye el jardinero central Jackie Bradley Jr., quien conquistó la distinción de Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato.  Lo curioso en el caso del jugador de Boston es que  solo pegó tres imparables en 15 visitas al plato, lo que le otorga un promedio de bateo de .200, pero estos fueron un doble y dos cuadrangulares que llevaron nueve carreras a la cuenta de los Medias Rojas, todas luego de dos outs.

Esta tendencia continuó en el primer juego del Clásico de Otoño, ya que de las ocho carreras que anotaron en el partido, cinco fueron marcadas en esta condición, gracias a un doble remolcador de una vuelta de J.D. Martínez, un sencillo productor de Devers y al jonrón de tres anotaciones de Eduardo Núñez, que definió el encuentro.

Este desempeño ofensivo lo ha llevado a poder anotar 64-39 a sus rivales, es decir, que cuentan con una diferencia a favor de 25 carreras, lo que en definitiva constituye un sinónimo de saber responder a la hora buena, algo que toma aún un mayor valor cuando se hace en la postemporada, donde cada triunfo vale el doble y los acerca a la corona de campeones de Grandes Ligas.

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