El Diario de Lorenna: Pasando página de “supiste la última”

Por Lorenna Pierre

Querido diario:

Murmuraciones, mi diario vivir. Aquí lo conocemos como: cuéntame la última, ¿te enteraste?, oye lo que me contaron, entre otras. Muchas veces lo hacemos por entretenimiento, otras porque debemos estar informados sobre los acontecimientos, hasta por costumbre.

Nos resulta muy tentador conocer qué está pasando, lo digo por experiencia. Porque muchas veces viene disfrazado de una preocupación o porque simplemente quieres saber. Hacemos historias alrededor de la vida de los demás sin saber si es cierto o falso.

Este año me he puesto como meta huir al chisme. Sí, a esos monólogos que se dan alrededor de la vida de otros. Me voy a dedicar a indagar sobre mis verdades. Voy a buscar que las conversaciones giren en torno a aquellos que nos encontramos en la mesa.

Porque sin darnos cuenta, nuestras reuniones se convierten en un centro de datos que maneja por segundo todo menos la vida de aquellos que conforman ese encuentro. Sales de ahí conociendo más de los que están lejos, que de los que están cerca.

Tengo varias hipótesis de porqué actuamos así, querido diario. La primera es que, si nos concentramos en los otros, no tenemos que enfrentar nuestra realidad. Si arrancamos a dialogar sobre los que están a la mesa tocaría seguro contar sobre la crisis de pareja, o el descontento del trabajo, o los hijos que tienen problemas de adaptación.

Otra teoría es que podemos ser muy simples. Entrar en temas de ideologías, cuestiones espirituales, profundizar en sentimientos o la complejidad del ser humano, nos pesa. Hay que pensar, pero sobre todo hay que exponerse.

Y ese es otro de los motivos que creo nos lleva a las murmuraciones: el tener que decir quienes somos. Quizás porque no lo sabemos, o quizás porque estamos siempre a la defensiva. La desconfianza en las intenciones del otro nos “pone chivos”. Abrirnos significaría mostrarnos vulnerables. Y eso, a su vez, nos lleva a temer.

Por último, y no menos importante, está el que si nos concentramos en las negativas de la vida de los demás, encontramos consuelo para nuestras desgracias. Juzgamos, con dureza, con una intención disfrazada de “es solo un comentario”.

Cualquiera de las anteriores no suman, restan, porque no nos llevan a ser mejores personas si no comienzan por el “yo soy” y terminan con el “yo seré”. Además, es un círculo vicioso que hace de las murmuraciones un hábito del que es difícil de escapar.

Así que, haciendo conciencia de esto, decidí que en este 2018 huiré de “supiste la última”, para concentrarme en construir. Sé que será nadar contra la corriente y que muchas veces me dejaré arrastrar por ella… pero quiero intentarlo. Quiero ser diferente, quiero ser un buen testimonio de Dios en mi vida, quiero llevar luz, quiero sumar.

Si no edifica, no lo digas. #PoderCorazon


Repetimos sin saber si es cierto o falso

La famosa Área 51

La famosa Área 51

 

La tan famosa y conocida área 51 se usa, aparentemente, para probar tecnología secreta y para el uso de aeronaves militares. Por supuesto, existen rumores acerca de que bajo el desierto, hay todo un centro de investigación de tecnología de origen extraterrestre; debido a que se cree que ahí es donde se estrelló el famoso Ovni con sus ocupantes. El Gobierno de los Estados Unidos no lo admite pero tampoco lo niega.

 


Las carabelas de Colón

Las carabelas de Colón

 

Las carabelas de Colón, en realidad fueron 2: La Pinta y la Niña son las carabelas originales de Colón, ya que la tercera nave es una Nao, otro tipo de barco que era más grande. Su nombre original esa María Galante, pero el famoso personaje histórico la rebautizó y le puso la Santa María.

 

 

 


El gran pequeño Napoleón

El gran pequeño Napoleón

 

De los “chismes” más famosos sobre Napoleón Bonaparte y que incluso lo ha llegado a caracterizar, es que Napoleón era muy pequeño. En realidad medía 1.68 que para su época era una estatura aceptable, un dato es que le sacaba 4 cm a su rival, el duque de Wellington.

 

 

 


¿Bondadoso o rebelde?

¿Bondadoso o rebelde?

 

Conocemos la historia que dice que Robin Hood robaba a los ricos para dar a los pobres. Pero la misma se supone se inspiró en Robert Hood, quien se dice que se sublevó contra el rey Ricardo II, pues no quería pagar impuestos.

 

 

 

 


 

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