Mario Sznajder: “El juicio histórico sobre el Holocausto no se puede imponer por ley”

En su intento de defender “el buen nombre” de Polonia, el Senado de aquél país aprobó una ley que toca viejas heridas en Israel por el tema del Holocausto

Por Metro Internacional
La entrada al antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz con el lema “Arbeit Macht Frei” (El trabajo libera). |GETTY
Mario Sznajder: “El juicio histórico sobre el Holocausto no se puede imponer por ley”

El presidente de Polonia sancionó el martes un polémico proyecto de ley que prohíbe culpar a la nación polaca por los crímenes cometidos por la Alemania nazi durante el Holocausto, a pesar de las críticas tanto de Israel como de Estados Unidos.

Pero, en un intento posiblemente de atenuar el impacto, el presidente Andrzej Duda dijo que pedirá a la corte constitucional que analice el proyecto, lo que allanaría el camino para que el Parlamento lo modifique.
La ley en su redacción actual impone penas de hasta tres años de cárcel por declaraciones que atribuyan crímenes de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial a la nación polaca. Entrará en vigencia 14 días después de su publicación oficial, pero no estaba claro cuándo lo sería.

Las autoridades han dicho que se trata de proteger el prestigio del país de lo que considera es la confusión acerca de quién es responsable de Auschwitz y otros campos de exterminio instalados por la Alemania nazi en la Polonia ocupada.

Al respecto, el escritor Mario Sznajder, académico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, conversó con Publimetro sobre el sentir del pueblo israelí. También opina cómo podría resolverse este conflicto entre dos naciones que “fuera de este episodio” tienen buena relación.

Niños judíos Niños judíos en un tranvía en el Ghetto de Varsovia (1940) |GETTY

¿Cómo ha sido la reacción en Israel ante el proyecto de ley en Polonia?

– Aquí las reacciones han sido bastante duras contra el gobierno polaco. En general, la acusación es que el Gobierno y el Parlamento de Polonia están intentando ‘blanquear’ la historia del Holocausto, en el sentido de eliminar toda responsabilidad polaca. Ese es el espíritu general de la crítica contra Polonia. En Israel, el tema del Holocausto es algo muy sensible.

La gente recuerda mucho el antisemitismo prevalente en Polonia antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Siempre surgen dos nombres terribles que son totalmente polacos y que no son de responsabilidad alemana.

Me refiero a Jedwabne, un pueblo donde la población polaca local mató simplemente “por broma” a la población judía cuando comenzó la invasión alemana al este de Polonia en 1941. Sobre este caso hay un libro muy interesante de Jan Thomas Gross, de la Universidad de Princeton, que se llama “Vecinos” (Neighbors, en inglés). Él investigó y publicó todo lo relativo a este episodio sangriento polaco antisemita en el marco de la Guerra. El segundo nombre que surge es el del poblado de Kielce, una ciudad al sur de Varsovia, donde hubo un pogromo [linchamiento masivo] en 1946, mucho tiempo después de que había terminado la Guerra. Ahí mataron a muchos judíos que habían sobrevivido al Holocausto.


Mario Sznajder

El juicio histórico no se puede imponer por ley. El error es que los polacos mismos tratan de resolver una cuestión histórica. Se debe debatir entre historiadores, testigos, gente interesada, y más; pero no en un Parlamento,  Mario Sznajder, escritor y  académico de la Universidad Hebrea de Jerusalén


¿Por qué Polonia promueve esta ley?

– Todo el mundo reconoce que no hay “campos de exterminación polacos”. Que los campos de concentración y exterminio son alemanes, obra de los alemanes, planeado y ejecutado por los alemanes. Sobre esto no hay discusión. La discusión debe ser en qué medida los polacos colaboraron en el exterminio del pueblo judío. [Definir] si atacaron, agredieron o hicieron algo malo contra los judíos en el Holocausto por cuenta propia.

Este es un problema histórico y como tal no se puede legislar. El juicio histórico no se puede imponer por ley. El error es que los polacos mismos tratan de resolver una cuestión histórica. Se debe debatir entre historiadores, testigos, gente interesada, y más; pero no en un Parlamento. ¿Cómo se puede imponer una verdad histórica a través de una ley parlamentaria? Ese sería el problema.

Yo, como ciudadano israelí, creo que Israel no tiene mucho derecho a exigir algo a los polacos. Los polacos tienen su historia. Nosotros pensamos lo que pensamos sobre el Holocausto, ellos piensan lo que piensan. Se puede discutir académicamente entre una y otra parte. No creo que haya lugar para tanta protesta y tanto enojo en Israel, pero por otro lado tampoco creo que sea apropiado hacer una ley en Polonia. Me parece un poco desatinado.

¿La opinión pública de Israel pide algún tipo de respuesta?

– Sí. La derecha nacionalista israelí pide que se llame a consultas a la embajadora en Polonia, porque al parecer la semana pasada en conversaciones que hubo entre Netanyahu y el primer ministro polaco se entendió que llegaban a un acuerdo para posponer el proyecto de ley o para hacerle cambios. Pero esto no se cumplió. Hoy se habla de llamar a consultas a la embajadora en Varsovia, que es un acto diplomático de protesta. No sé si lo harán porque -fuera de este episodio- las relaciones entre Polonia e Israel son buenas. Inclusive el gobierno polaco, que es de derecha, ha tenido relaciones muy amistosas con el gobierno israelí, que también es de derecha.

[Este proyecto de ley] tiene mucho que ver con los problemas internos de Polonia, pero de alguna manera repercute sobre las percepciones del Holocausto. Han pasado tantos años, pero desde la gente joven hasta los ancianos en Israel son muy sensibles al tema porque Polonia es el país donde murió la mayor cantidad de judíos en el Holocausto

Holocausto Historia Mínima de Israel, la nueva publicación de Mario Sznajder . |cortesía

El Museo del Holocausto de Israel, Yad Vashem, invita a educar sobre el tema y no a legislar

– Más que educar, este es un tema de investigación histórica, hasta que se establezcan responsabilidades a nivel persona. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno polaco en el exilio (que estuvo en Londres) se preocupó del tema del Holocausto. Trajeron como testigo presencial a Jan Karski, que entró dos veces al Ghetto de Varsovia y una vez a Auschwitz, para informar qué estaba sucediendo en el Holocausto.
El gobierno polaco en el exilio pidió que se bombardeara las líneas férreas que iban a los campos de exterminio. Occidente se negó a hacerlo. Oficialmente Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial, estuvo en contra del Holocausto.

Hablar de que los polacos -en masa- colaboraron con los alemanes es una aberración. Los alemanes, más allá de matar a tres millones de judíos polacos (o quizás más) mataron a tres millones de católicos polacos también. Los alemanes eran vistos como el enemigo número uno de Polonia.

Liquidaron a toda la inteligencia polaca, mataron a cuanto polaco de la élite pudieron. Es irreal decir que los polacos colaboraron con los alemanes. El análisis histórico preciso y el establecimiento de responsabilidades individuales es la única solución.

Lo siguiente es demostrar que la mayoría no colaboró con los alemanes. Los polacos en agosto de 1944 hicieron el levantamiento de Varsovia en contra de los alemanes y perdieron a cientos de miles de personas.
Este un tema que se va a superar rápidamente. En Israel hay una serie de susceptibilidades. Los polacos tienen mucho orgullo nacional y están ofendidos de que se les acusa de colaborar con los alemanes. Se exacerba una pelea que no debería de existir. Ellos fueron víctimas de los alemanes y nosotros fuimos más víctimas de los alemanes, pero no estamos compitiendo, sino buscando saber qué sucedió realmente.

Por: Miguel Velázquez
Metro World News

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