Mamá a los 40: Las implicaciones de la maternidad tardía

Con el ‘boom’ de famosas siendo madres a una edad avanzada surge la incógnita acerca de los problemas físicos a los que se enfrentarán.

Por Metro Internacional

Hasta hace poco, se hablaba de que ser madre pasada cierta edad, implicaba grandes riesgos de salud tanto para la mujer, como para el bebé. Sin embargo, la ciencia se ha dedicado a aclarar esto, .afirmando que no existe un momento exacto para convertirse en madre y hablando de los diferentes métodos que existen tanto de fertilización como de cuidados ante un embarazo tardío.

Hoy, las decisiones de las mujeres sobre la maternidad están cambiado y es cada vez más . De acuerdo con la doctora Lourdes Flores Islas, especialista en ginecología y obstetricia en Red Crea Medicina Reproductiva, ser madre después de los 35 o 40 años no tiene por qué ser un problema, mientras la mujer esté en buenas condiciones de salud. “La edad reproductiva depende del organismo de cada mujer. Esto se da entre la primer regla y la menopausia. Mientras la mujer siga reglando, hay probabilidades de que siga ovulando y por ende, quedar embarazada”, explica la especialista.

Desde el punto de vista biológico, la edad reproductiva de una mujer va desde los 20 hasta los 34 años de edad, ya que los riesgos de un embarazo en una mujer de 35 años o más, pueden aumentar.  Si bien es cierto que existe un llamado “reloj biológico”, la ciencia afirma que hasta los 30 años, los óvulos que tiene una mujer son normales, pero la fertilidad va disminuyendo a partir de los 35 años. Sin embargo, más del 50% tiene posibilidad de seguir ovulando.

De acuerdo con la especialista, la calidad de los óvulos va disminuyendo con los años pero existen una variedad de opciones para llevar a cabo el embarazo. “Una posibilidad es un embarazo con sus propios óvulos. Sin embargo, por la edad, incrementan las posibilidades de tener síndromes o alteraciones congénitas”, explica. “La segunda opción es un producto de tratamiento de reproducción asistida, es decir, fertilización in vitro. Una mujer puede congelar sus óvulos para conservarlos y postergar la maternidad hasta que decida tener un embarazo”. Los avances médicos han sido sin duda un gran aliado ya que la mayoría de las mujeres mayores de 40 que buscan embarazarse, lo logran mediante tratamientos de reproducción asistida, dando la tranquilidad de tener un bebé saludable en el futuro.

“En este caso el riesgo de alguna alteración también está presente, pero dependerá de la edad a la que se congelaron los óvulos”., explica. Otras situaciones a las que se puede enfrentar una mujer es un aborto o pérdidas en las primeras semanas, así como diabetes gestacional, hipertensión o preclampsia. Esto aumenta 4 veces más en mujeres de 40 años que se embarazan.

“En cuanto al parto, todo depende del cuerpo de cada mujer, pues hay que tomar en cuenta enfermedades que haya desarrollado desde antes. Pero si es una mujer sana puede, se puede tener un parto natural sin ninguna complicación”, explica la doctora Flores Islas. “El cuerpo de la mujer está diseñado para cargar al bebé y tener un parto a cualquier edad. La condición de salud de la mujer es la que determina el si es natural o cesárea”.

“La edad reproductiva depende del organismo de cada mujer. Esto se da entre la primer regla y la menopausia. Mientras la mujer siga reglando, hay probabilidades de que siga ovulando y por ende, quedar embarazada”
Lourdes Flores Islas, doctora especialista en ginecología y obstetricia

Esto aplica igual al momento de amamantar al bebé pues de acuerdo con la especialista, el pecho se puede dar a cualquier edad siempre y cuando su salud lo permita. “Lo único que cambia es que tarda en bajar un poco más la leche”, afirma.

“Los riesgos siempre aumentan pero también se pueden minimizar”, asegura la experta. Y es que existen técnicas que nos pueden ayudar a prevenir complicaciones tales como los análisis cromosómicos del embrión para conocer su formación. A diferencia de una mujer de 25 años, una de 40 o más que esté embarazada, tendrá que acudir a realizarse estudios con mayor frecuencia, especialmente si presentan enfermedades que son comunes con la edad como hipertensión o diabetes.

Las razones por las que una mujer puede decidir retrasar la maternidad son muchas y entre los beneficios que existen son una mayor posibilidad de estabilidad económica y emocional así como haber conseguido el éxito profesional o personal. Ante todo, debes estar segura de tus decisiones, conocer tu cuerpo y aceptar las condiciones que conlleva un embarazo. Lo más  recomendable es ponerse siempre en manos de un especialista.

Karen Hernández
nuevamujer.com

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