Héctor Báez 50 años de prolífera carrera fotográfica

Arte. Desde hoy hasta el domingo 4, en el marco del “Dominicana Bridal Week”, se exponen sus emblemáticas fotografías de bodas en el Hotel El Embajador.

Por María Mercedes

La fotografía es un arte especialmente cautivador. Así lo siente Héctor Báez, quien desde los diez años, la hizo cómplice de su historia de vida. Su destreza no solo sorprendía, sino que era más que evidente pues a los 13 retrataba, revelaba y copiaba sus fotografías en blanco y negro.

La fotografía

Por recomendación de su madre, la reconocida cronista social Susana Morillo De Soto (fallecida), terminó la carrera de Ingeniero Civil en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Sin embargo, su vocacional natural estaba en el arte del lente. En 1969, hizo su primera boda como profesional. En 1978 abrió su primer estudio de retratos en una edificación ubicada frente a la Plaza de la Cultura.

Al hacer memoria, Báez recuerda que el estudio fue un éxito desde su apertura, pues tuvo la oportunidad de retratar a  las principales personalidades del mundo de los negocios, las artes, la política, el clero y la alta sociedad de esa época.

Los años siguieron pasando, y con ellos su misión de transcender en este arte. En 1999, realizó su primera exposición individual en el Museo de las Casas Reales, titulada “Bachilleres del Fin de Siglo XX”.

En mayo de 2000, este gran ser humano -considerado como precursor de la fotografía-, volvió a poner sus fotografías a la consideración del público. En esa ocasión, presentó la exposición “Primeros Bachilleres del Tercer Milenio”. De acuerdo a su opinión, su exposición individual más relevante la realizó dos años después, en el Museo de Arte Moderno, a la que tituló “Jóvenes Promesas 2002”.

Emprendedor innato

Sus aportes transcendieron a la educación. Así en enero de 2007, fundó el Instituto Fotográfico que lleva su nombre, y desde entonces más de 800 estudiantes han cursado su programa de fotografía digital con altos niveles de calidad y satisfacción. Así consta en la página electrónica de este Instituto donde varios estudiantes narran su experiencia y la importancia de aprender la fotografía de la manera más dinámica.

Y es que en cada ciclo, Báez les enseña a componer imagen en el lienzo fotográfico usando la teoría de  los puntos mágicos para lograr mayor impacto visual; así como a visualizar  la luz ambiental para saber cómo aprovecharla y controlarla para cada situación.

Su Instituto está ubicado en el primer nivel de Bella Vista Mall. Allá, también les guía para que aprendan a iluminar sus fotografías con diferentes tipos de luces artificiales, que ahorren tiempo en el procesado de las imágenes en Photoshop, a manejar los controles genéricos esenciales para extraer una gran imagen de las cámaras digitales, y otras técnicas interesantes para crear fotografías que siempre sean recordadas por sus protagonistas.

Héctor Báez afirmó que para impartir estos conocimientos, desde 1977 hasta la fecha, se ha mantenido actualizado en los últimos adelantos del arte de la fotografía con maestros de Puerto Rico y Estados Unidos, siendo algunos de ellos: Bill Stockwell, Joseph Zeltsman, Monte Zucker, Donald Jack, Don Blair, Leon Kennamer, Rocky Gunn, Eddie Tapp, Marcel Moino,  Gary Fong, Felipe Flores, Frank Cricchio, Rubén Marrero, Bruce Evensen, Victor Avila, Marilyn Sholin, Carmen Schettino, Tim Kelly, Ann Montieth, Dennis Reggie, David Sizer, David Williams, Jerry Ghionis, Yervant Zanazanian y Kevin Kubota.

Honrado en su “Boda de oro”

Este 2018, Héctor Báez cumple 50 años en la fotografía social. Por tal motivo, la organización de “Dominicana Bridal Week”, le dedica la décimo séptima edición de este evento que fue celebrado en el salón Protocolo del Embajador a Royal Hideaway.
Su vida profesional fue apreciada por cientos de visitantes que asistieron a esta actividad, en que durante dos días fueron exhibidas sus más emblemáticas fotografías de bodas tomadas durante el período 1968-2018.

Sócrates McKinney, organizador de este evento, expresó su satisfacción de rendir homenaje y dedicar esta feria “a un excelente profesional y ser humano, pionero en nuestro país en la organización de este tipo de evento y que justo este año cumple 50 años en la fotografía social, Don Héctor Báez. Para DBW18 fue un privilegio presentar el arte exquisito de un hombre que es orgullo nacional”.

Otros méritos

En esta fructífera profesión, Héctor Báez Morillo ha reconocido  en múltiples ocasiones por la calidad de su arte visual. A continuación, algunos de ellos:

• Héctor Báez ha sido invitado como juez de diversos concursos de fotografía y como charlista de convenciones de fotógrafos que se celebran tanto en Santo Domingo como en San Juan de Puerto Rico.

• Durante el segundo congreso “Como organizar una boda y casa perfecta” celebrado en septiembre de 2007 recibió un reconocimiento por “Su prestigiosa y encomiable labor en el quehacer fotográfico del país, así como por sus múltiples y valiosos aportes al desarrollo de tan importante manifestación artística”.

• La Universidad Iberoamericana (UNIBE) le hizo un reconocimiento público en el mes de julio del 2008 por: “Sus destacados aportes al arte y la cultura en la República Dominicana”.

• También, ha recibido la medalla de Master Photographer Craftsman y Maestro Fotógrafo por la Asociación de Fotógrafos de Bodas de Puerto Rico.

Más Personal

Sus padres fueron Héctor Báez Pérez, de profesión contable, y de Susana Morillo De Soto, cronista de sociedad, ambos ya fallecidos.

Tiene cuatro hijos: Ana Amelia, diseñadora de modas laureada  internacionalmente por la Revista Vogue en español en el año 2005, como la  diseñadora latina joven más talentosa de República Dominicana; Raúl Antonio, ingeniero industrial; Laura Isabel, diseñadora gráfica, y Miguel Andrés, empleado privado.

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