El Diario Lorenna: La escuela del sufrimiento: Dolor 101

Por Lorenna Pierre

Querido diario:

Me marcó ese título: la escuela del sufrimiento. Así inició la prédica del pasado domingo e inmediatamente me vino a la cabeza mi vida y las redes sociales. Si alguien toma de referencia lo proyectado en las plataformas digitales,  seguro se llena de desánimo.

Porque tantas personas en perfección, conociendo nuestra realidad de altas y bajas, hace sentir al más seguro, que está viviendo a medias. En mi caso, sabes que desde el colegio me dicen risitas. Y con mis medios trato de contagiar a los demás de esa energía positiva. También comparto mensajes de aliento, para los que se encuentran afligidos.

Aún con esta pizca de empatía, muchos pueden llegar a la conclusión de que mi vida es color de rosa. Que trabajo sin necesidad, que caí en donde estoy por un golpe de suerte o que mi familia es un oasis.

La realidad es que me siento una mujer muy dichosa. Pero eso es porque he aprendido a mirar mi alrededor con ojos agradecidos. Comprendí que todo lo bueno que llega a mí, es un regalo de Dios. Ahora, eso y tener una vida sin complicaciones, es muy distinto. Y no es mi caso.

Claro que necesito laborar para poder sostenerme y ayudar a los míos. No, no llegué a donde estoy repentinamente. Desde los 15 años sé lo que es comprar algo que quiero con dinero propio. Así que, el camino recorrido ha sido largo. Y sí, hay días que lloro sin motivo, hay otros que no quiero pararme de la cama y he tenido que sobrellevar muchos conflictos.

El punto es que todos sufrimos. ¡Todos cargamos una cruz! O muchas. Todos tenemos que lidiar con desgracias. Todos perdemos el por qué. Todos sacrificamos algo por conquistar personas o metas. En fin, todos vamos a la escuela del sufrimiento. Y son las mismas pruebas las que determinan en qué nivel estás.

En el sermón se usó de ejemplo a Job, ese hijo de Dios que pasó de ser un hombre increíblemente afortunado, a perderlo todo. De millonario con una familia maravillosa, a quedarse sólo y sin nada… ni siquiera salud. ¿Lo increíble de todo? Es que aún en medio de su dolor, glorificaba al Señor.

Tranquilo diario, mi intención no es darte clases sobre este libro tan vivificador (no porque no quiera, es porque no me siento preparada). Mi intención es mostrarte cómo nadie se libra de la amargura. Estoy buscando explotarte esa burbuja para que no te sientas solo en tu dolor. Para que no pienses que eres desafortunado porque tu “timeline” no se ve tan chulo como el de otros.

Que respires, que tu corazón se alegre, que te quedes con lo bonito, que disfrutes de las pequeñas cosas, que aprendas del sufrimiento, que crezcas con las caídas, que te rías aún sin motivos, que sueltes, que vivas… quiero que vivas. Que en la vida serás golpeado por situaciones, pero sigue siendo hermosa.

Como dice el post que publiqué hace unos días: “no olvides que esta lucha es de dos”. Esta lucha es junto a Dios. Vencerás.

No olvides que esta lucha es de dos. Atentamente, Dios. #PoderCorazon


Ejemplos de como superar obstáculos físicos y mentales

Nick, cuando el espíritu predomina sobre el cuerpo

Nick

Muchos conocemos a este hombre que inspira con solo ver su sonrisa. Nick Vujicic, orador motivacional, predicador cristiano, y director de una organización para personas con discapacidades físicas “Life without limits”, dijo en una conferencia: Nací en 1982 sin extremidades y no hay una explicación científica para este defecto. He tenido que encarar cambios y obstáculos.

Aprendí que Dios nos ama a todos y cuida de cada uno de nosotros, pero no podía entender por qué me había hecho así si me amaba. Para contrarrestar mis problemas emocionales, de autoestima y soledad, Dios me movió a compartir mi historia y experiencias para ayudar a otros a enfrentar sus vidas y ver bendiciones en los obstáculos.”


Malala, la joven que va contra corriente

Malala

Unos tienen limitantes físicas, otros deben enfrentar retos culturales muy fuertes. Ese es el caso de Malala Yousafzai, quien es defensora del derecho universal de las niñas a la educación.

Cuando tenía entre once y doce años, Malala escribió un blog para la BBC bajo un seudónimo, en el que detallaba su vida bajo la ocupación de los talibanes. Escribió: Tenía miedo de ir a la escuela porque los talibanes han emitido un edicto prohibiendo a todas las niñas que asistan a las escuelas.

En un atentado recibió tres disparos, recuperándose poco a poco. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014 con solo 17 años, convirtiéndose en la persona más joven en obtener este galardón.


 

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