Entre acordes, halagos y mensajes de justicia, Joaquín Sabina celebró un memorable concierto

Música. Su repertorio es tan amplio que es difícil interpretarlas en dos horas. Por eso, en este concierto el cantautor español hizo una recopilación de esos temas de hoy, ayer y siempre.

Por María Mercedes

Las emociones que se vivieron en el concierto de Joaquín Sabina son indescriptibles. Pocos minutos antes de la 9 de la noche, cuando el artista español se hizo presente en el Palacio de los Deportes, sus fans enloquecieron y sin haberlo ensayado, a unanimidad le rindieron homenaje de pie.

Joaquín Sabina

Así de fieles son los “Sabinistas” que residen en República Dominicana, y que no dudan en acompañarle en las citas que cada cierto tiempo pone en agenda para renovar el cariño que mutuamente se profesan.

De inmediato se dispuso a entregar en canciones sus versos llenos de mensajes de justicia y que desatan la efervescencia de quienes creen que sí es posible vivir en un mundo más justo y en igualdad social.

La primera canción que ofreció a ese público ávido de escucharlo en vivo fue “Cuando era más joven”, del álbum “Juez y parte” (1985), en la que a modo de anécdota cuenta que “Cuando era más joven la vida era dura, distinta y feliz. Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama; había días que tocaba comer, había noches que no”.

A esta le siguió “No quiero no”, en la que de manera desenfada nos hizo cómplices de las cosas que no quiere vivir o simplemente hacer. Las imágenes –en blanco y negro y a color-, también rememoraban la esencia de cada composición.

Halagos que robaron suspiros

“Buenas noches dominicanas y dominicanas. Es un enorme placer, un lujo, estar otra vez pisando tierras calientes y caribeñas. Uno lleva muchos años, más de los que ustedes creen viniendo por acá, y siempre encuentro un grado alto de complicidad entre ustedes, muchas gracias”, fueron las primeras palabras con las que Sabina halagó al público que no dejaba de aplaudirle.

Joaquín Sabina

Y continuó diciendo “Hacía ocho años que nosotros no escribíamos ni grabábamos canciones nuevas, así que este año estamos felices y contentos de volver. Yo sé que ustedes, no han venido a oír las nuevas, sino las viejas. Pero como son tan cómplices y tan hospitalarios, durante la primera parte, nosotros vamos a pedir piedad, se van a joder y van a aguantarnos un puñado no muy grande de las nuevas y luego haremos todo lo que ustedes quieran”, por supuesto, estas palabras fueron recibidas no solo con aplausos, sino con los efusivos abrazos que se daban los grupos de amigos que allí se dieron cita.

No faltaron sus canciones de siempre

El sonido de su guitarra se impone en todas sus compasiones, sin duda, es su gran compañera de largos viajes musicales.

Con la alegría y melancolía de sus cuerdas interpretó sus temas de siempre. “Quien más que menos,” “No tan de prisa”, “El bulevar de los sueños rotos”,  “Lágrimas de Mármol”, que un colega aprovechó para entregarnos una copia de las letras para que nos unamos en ese sentir de nunca cansarse de celebrar y de vivir para cantarlo.

Joaquín Sabina

Tras decir “Los artistas no solemos preferir una canción después que haber hecho tantas, pero reconozco que esta es de mis favoritas”, interpretó “Besos de Juda”; y lo propio hizo con el público cuando cantó su gran himno “19 días y 500 noches”, del álbum homónimo que salió al aire en 1999, porque en buen dominicano, el escenario se fue abajo. Entre acordes con aires de blues, ranchera y rock and roll, concierto producido por César Suárez Pizano, Sabina no se pudo negar a entregar lo mejor de sus canciones de ayer, hoy y siempre.

Canta y escribe con la sabiduría de los años

“He cumplido un sueño de juventud, que era, yo no esperaba llegar a viejo pero casualmente así fue. Esperaba pasar de la adolescencia a la vejez, sin pasar por la madurez  y esperaba conseguirse un viejo verde. Creo que el número 69 es tal cual”.

Agregó “Hace más de 30 años, antes de haber cantado nunca en Santo Domingo, me hice un viaje con una chica para conocer un poquito de la historia tuve el mejor de los sicerones y  no solo me enseñó los sitios menos recomendables sino maravillosos de SD, sino que además me presento alguien que ya tenía un talento impresionante pero que todavía no era el Juan Luis Guerra que todos conocemos”.

Su banda tiene protagonismo

Nos siempre vemos en un concierto, que la banda que acompaña al artista principal tiene su propio repertorio.

Sabina si lo hace, él sabe que el tiempo no se detiene; por eso, se toma un descanso, observa a su público desde otras panorámicas y permite que los artistas Mara Barros, Antonio García de Diego y Pancho Varona se adueñen de un escenario que ha conquistado a lo largo de su carrera. “Hace tiempo que no” y “Pirata cojo”, fueron dos de las canciones que cantaron.

Joaquín Sabina

Con un cambio de sombrero –esta vez blanco-, vuelve aparecer y esta vez, hizo que el público viajara al sur de España para interpretar junto a Mara la canción “Y Sin embargo te quiero”.

Fin de la gira en RD

“Esta noche también es un poquito melancólica porque hemos disfrutado muchísimo en esta gira. Hoy es el último concierto no solo de esta gira,  sino además el último que damos con nuestro maravilloso Paquito (Paco) Beneyto. Cuando uno lleva tantos años con unos músicos como algunos de este grupo que llevan conmigo 35 años, más de lo que alguna mujer me ha aguantado nunca, debe ser porque no hay sexo. Ustedes dirán ¿Por qué? Pues porque ellos no quieren”.   Con este comentario recibido a carcajadas y sin el consentimiento de sus fans, a las 11:08 de la noche, este poeta y trovador culminó es concierto, con el que también puso fin a su gira “Lo niego todo”. Para recordar esta memorable cita, junto a sus siete músicos que le acompañaron de principio a fin en esta inolvidable aventura, se hizo varios selfies con el público que desde temprano se congregó en el Palacio de los Deportes.

Misceláneas

• A las 8:50 de la noche, minutos antes de Joaquín Sabina hacer acto de presencia, fueron entonadas las notas musicales del Himno Nacional, lo cual no es usual en este tipo de conciertos.

• Más de cuatro veces, Sabina  pronunció la palabra “gracias”, en reciprocidad al cariño mostrado por el público.

• Como en otras ocasiones, el sonido no fue tan legible.

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