Trump lucha por bajar los mínimos de eficiencia de los autos

El presidente de EEUU quiere echar abajo otra política de Obama para combatir el cambio climático.

Por Felipe Herrera Aguirre

La administración de Donald Trump, a través de la Agencia para la Protección del Medioambiente (EPA, por sus siglas en inglés) está buscando acabar con otra política de su predecesor, Barack Obama, en línea con la lucha contra el cambio climático.

Esta vez, Trump pretende reducir los estándares de eficiencia de combustible promedio corporativa (conocida en EEUU como Café) de los vehículos fabricados desde 2020, que debiese estar en una autonomía de 50 millas por galón (21 kilómetros por litro). Así se garantizaría una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero.

“Esta medida viene más de Scott Pruitt que de Trump, que dudo supiera hace dos semanas qué es Café”, dice Jack Goldstone, profesor de Políticas Públicas de la George Mason University.

Scot Pruitt, administrador de la EPA nombrado por Trump en febrero de 2017, es un negacionista del cambio climático y defensor del petróleo.  Considera que la política implementada por el gobierno anterior es “equivocada” y “demasiado agresiva”. “Se hicieron asunciones que no se ajustan a la realidad”, dijo según una nota publicada por la EPA. En la nota no se especifica cuál es el objetivo de la revisión de la política.


Es difícil de ver dónde está la agresividad… si es que no consideras que el gobierno se está poniendo del lado de los fabricantes de autos, Jack Goldstone, profesor de Políticas Públicas de la George Mason University


“De hecho, el Café federal ahora mismo es más débil que el establecido por muchos estados, como California, e incluso más débil que el de China y el de muchos países de Europa”, dice Goldstone.

“Entonces, es difícil de ver dónde está la agresividad… si es que no consideras que el gobierno se está poniendo del lado de los fabricantes de autos. Personalmente, creo que esa es la posición de Trump y de Pruitt”.

En un país donde según el Pew Research Centre, el 88 por ciento de los hogares cuenta con al menos un auto, el impacto de las mayores regulaciones en la emisión de gases aseguraba ahorro energético y cuidado medioambiental.

California, caso aparte

Queda en el aire también cómo se manejará esto en el estado de California, que cuenta con una excención que le permite aplicar requerimientos espefícicos más duros que el resto del país a las emiciones de los automóviles. Esto, debido a que el parque automotriz es el mayor del país.

“Esta desregulación de los estándares de emisiones va en línea con otras medidas de remoción de leyes de protección medioambiental que Trump ha tomado”, dice a Metro Fletcher McClellan, profesor de ciencia política del Elizabethtown College, de Estados Unidos.

“Y esa línea es consistente con la falta de preocupación del gobierno de Trump sobre las emisiones de gases de efecto invernadero y la amenaza del calentamiento global”, agrega.

El gobernador demócrata de California, Jerry Brown, aseguró a través de un comunicado,  que “este abuso de poder cínico y ostentoso va a envenear nuestro aire y amenazar la salud de todos los norteamericanos”.


P&R

Fletcher Mcclellan Fletcher Mcclellan, Profesor de ciencia política del Elizabethtown College, de EEUU.

¿Qué busca Trump con esto?

– Esto es parte de la política de desregulación del presidente Trump, que cree que las regulaciones elevarán los costos y las cargas a las empresas, obstaculizando la productividad y el crecimiento económico. Los fabricantes de automóviles estadounidenses se quejaron ante Trump de que las regulaciones impuestas por la administración Obama, que requieren un promedio de 50 millas por galón para 2025, son demasiado estrictas, no tecnológicamente viables, suman costos que hacen que los autos estadounidenses sean menos competitivos y/o los obligan a fabricar productos que los consumidores estadounidenses no quieren.

¿Quienes serán los principales afectados con esta medida?

– Es difícil de decir. Los fabricantes de automóviles europeos y asiáticos están avanzando con automóviles más eficientes en consumo de combustible. California y otros estados tienen estándares de eficiencia de combustible más altos que el gobierno federal. Los fabricantes de autos estadounidenses tendrán que cumplir con esos estándares, independientemente de lo que quiera la administración Trump. A su vez, Trump está cuestionando la autoridad de California para imponer estándares más altos.

Scott Pruitt, administrador de la EPA, dijo que la política implementada por Obama en los requisitos ambientales del automóvil para 2015 era “demasiado agresiva” e “incorrecta”. ¿Tiene razón?

– La preocupación del director Pruitt sobre que los fabricantes de automóviles tengan que cumplir con diferentes estándares entre los estados y el gobierno federal está bien tomada. California está definiendo el estándar nacional de facto, y Pruitt argumenta que las condiciones allí son diferentes a las de otros estados.

Como Pruitt quiere frenar los poderes reguladores de California, lo que presumiblemente establecería límites en otros estados, tiene que establecer un estándar nacional. Las empresas a menudo prefieren un estándar nacional a varios regímenes reguladores estatales distintos. La pregunta, entonces, es dónde debe establecerse el estándar nacional.

¿Qué esperar de esta situación?

– No veo ningún cambio real en el futuro cercano. Las nuevas reglas serán impugnadas en los tribunales, y los estados, especialmente California, harán valer sus prerrogativas. Además, este tema puede verse estancado por los escándalos actuales que rodean al Director Pruitt en relación con el gasto generoso y el tráfico de influencias.


 

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