León Yamil: “La música está en mi genética”

Por María Mercedes

Aunque esta entrevista la hicimos a larga distancia, -porque León Yamil reside en Miami donde se sigue formando académicamente-, debo confesar que en cada palabra pronunciada, este joven artista nos contagió del ferviente amor que siente por la música, arte que desde la infancia convirtió en su compañera inseparable. En esta conversación nos relata el génesis de su historia y los pasos que ha de seguir para impulsar sus proyectos, incluyendo “Be Creazy”.

¿Para ti, la música es herencia, arte o pasión?
Para mí, la música es la esencia que está en mi sangre, en mi genética. La pasión es parte de esa herencia, pues como saben nací en una familia de músicos. Crecí en un ambiente que me permitió comprender que para dedicarse a un oficio que demanda tiempo completo, -como es el arte-, hay que sentir muchísimo gusto por lo que se está haciendo.

A los 14 años formaste la agrupación “Be Crazy” con familiares y vecinos ¿Qué hiciste para conquistarlos?
No me lo propuse, surgió de manera natural. Pasamos de jugar el “topao” en el parqueo y Nintendo, a experimentar con los instrumentos que siempre encontrábamos en mi casa; luego las cosas tomaron un carácter mucho más serio.

¿Cuéntanos sobre tu formación musical?
Siendo niño estudié piano para tener una base musical y saber usar mi instrumento de ensueño en esa época, el saxofón. La vida tomó otro curso y tuve una desilusión temporal con la música, hasta que descubrí la guitarra, la cual me abrió el panorama al entendimiento y me ayudó a tener control real del lenguaje musical.

¿La guitarra es tu instrumento favorito?
Para nada, jajaja. Cuando pequeño, siempre decía que la guitarra era demasiado común y que todo el mundo la tocaba. Luego, descubrí que junto con el piano, es uno de los instrumentos más versátiles. En la guitarra encontré un instrumento que me permite transmitir mensajes con letra al mismo tiempo que la toco, además de que se me hizo súper fácil aprender a tocarla. Gracias a ella, logré ingresar al Conservatorio Nacional de Música, y posteriormente a Berklee College of Music, donde cursé mi licenciatura en Film Scoring y Music Production.

León Yamil Foto: Rubén Román

¿Cuáles son tus logros como compositor, productor, arreglista, cantante, guitarrista y líder de “Be Crazy”.
El logro mayor es la madurez musical que he adquirido en compañía de mis hermanos “Los Crazy”. Los arreglos de los temas “No me queda nada” y “Mi estrella”, reflejan una evolución desde “Cariño acumulado” y “Soñar contigo”.
Es esta evolución me mantiene convencido de que se le puede dar un toque mucho más actualizado a nuestro merengue. Be Crazy, sin duda me ha puesto en el ojo del huracán, me ha exigido desarrollar mis habilidades y ha puesto sobre mis hombros, la responsabilidad de dirigir este proyecto con todo el rigor necesario para obtener buenos resultados.
Gracias a estas exigencias, he desarrollado destrezas mercadológicas en la música que no necesariamente son percibidas en el escenario, pero que sí son vitales para el trabajo. Durante tres años, representé al país en el Latin American VIVE Festival en Boston con “Cariño acumulado”, “No me queda nada” y “Mi estrella”, temas de Be Crazy; me ha otorgado el honor de realizar un arreglo para el tema “Por amor”, del maestro Rafael Solano, que fue interpretado por Eddy Herrera, Diomary la Mala, Yve Ramos, Eddy Manuel y un servidor junto a la BigBand del maestro Amaury Sánchez. Actualmente, trabajo en proyectos importantes para varios artistas dominicanos. Pronto, les estaré informando las buenas nuevas.

¿Qué significa ser compositor de cine y del soundtrack de la película dominicana ¿Quién Manda?
¡Imagínate!, para un joven de 17 años (mi edad en ese momento), el que se me asignara una selección de escenas de la película para musicalizarla y escogieran “Quien te entiende” una canción compuesta por mí, como Soundtrack de la misma, fue un sueño que llegó muchísimo antes de lo esperado. Eso me dio un impulso y una credibilidad privilegiada, lo cual siempre agradeceré a Larimar Films por brindarme la oportunidad de darme a conocer en el ámbito de la composición de bandas sonoras para películas y que además trajo consigo dos nominaciones a premios “La Silla”. Este fue un reto muy importante para mí, recuerdo como trabajaba en la música de la película hasta media noche mientras estudiaba para las pruebas nacionales de cuarto de bachillerato, pensé que me iba a volver loco, jajaja.

Recibiste una beca para estudiar música en Berklee College of Music de Boston.¿Cómo estos estudios ampliaron tu perspectiva musical?
Berklee College of Music es un nombre de mucho peso. A parte de su fama posee un personal sumamente capacitado y experimentado en las diferentes áreas de la industria musical. Por ende, tuve la oportunidad de entender cómo funcionan varias áreas en la música adicionales a mi carrera. Aquí, adquirí conocimientos tanto de mi concentración en Film Scoring; como de producción, ingeniería, el negocio y las leyes de la música, etc.
Allá, obtuve mi licenciatura en “Film Scoring”, con mención en “Music Production ang Engineer”.

Has tenido la oportunidad de cantar en el inicio de conciertos de Ricardo Arjona y El Torito. ¿Qué tal la experiencia?
Al sacarme de mi zona de confort es muy retador, especialmente cuando hay que demostrarle a un equipo que no es el tuyo, lo que eres capaz de lograr en el escenario, porque en el momento de la verdad, no hay nada más gratificante que sentir cómo el público te da la bienvenida y te recibe con la alegría que he tenido el privilegio de sentir en ambas oportunidades. El reto de ser contraparte de Ricardo Arjona fue aún mayor que cuando fui invitado por Héctor Acosta a su espectáculo “Un Bohemio Cibaeño”, pues en cuanto a géneros musicales Arjona y Be Crazy no son similares, pero el público nos acogió; en cambio con Héctor Acosta, yo resulté ser una sorpresa esperada, según la retroalimentación que recibí de la gente al concluir el concierto. Pero, confieso que las cosquillas que producen internamente esos aplausos, no se comparan con nada.

En octubre de 2016, entonaste el Himno Nacional en la despedida de Los Medias Rojas de Boston del jugador David Ortiz, en el FenWay Park ¿Recuerdas qué sentiste en esa ocasión tan especial?
Nervios a totalidad, jajaja. Irónicamente, el único momento en el que me sentí tranquilo fue justo cuando empecé a cantar. Gracias a Dios, las notas de nuestro Himno Nacional me salían del corazón; mi mente se calmó y no pensé en nada, cerré los ojos y canté. Luego, las expresiones de orgullo y alegría que me manifestaron las personas, tanto en el Estadio como en las redes, crearon en mí una sensación indescriptible. Al estar ahí parado, me hicieron sentir la gran responsabilidad que tenía sobre sobre mis hombros.

¿Qué se siente grabar un merengue con Johnny Ventura?
Johnny Ventura es muy humano. Es increíble ver a un artista legendario, que siendo quien es, respetó la idea de la canción “Mi estrella”, que estaba en mi cabeza. Eso me permitió marcar mis pautas con mayor comodidad, logrando como resultado un trabajo en equipo entre un veterano como él y un artista en crecimiento como yo. He aprendo demasiado del Caballo Mayor, desde que fue nuestro invitado en el concierto “Verano más Crazy”, la química entre nosotros fue evidente.
¿Qué si me gusta el merengue? ¡Me fascina el merengue! Es ese ritmo que cantas, tocas, bailas y disfrutas a la vez, lo vivo; me encanta componer y arreglar merengues, aunque no me limito en lo absoluto en cuanto a géneros.

¿Cuáles son tus planes a futuro? ¿”Be Crazy” forma parte de esos planes?
Actualmente, resido en Miami, con la finalidad de crecer en la industria como compositor, arreglista y productor, pues me interesa trabajar con otros artistas “backstage”, como dicen. En mis planes también está desarrollar mi carrera de Film Scoring. Paralelamente, seguiré trabajando la discografía de Be Crazy. Vienen más merengues, más colaboraciones, más sorpresas. Siempre fiel a lo que me ha ayudado a ganarme el cariño y la credibilidad del público… mi proyecto de Be Crazy.

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