Cuando el dolor termina en una endodoncia

Salud bucal. Cuando el nervio dental muere, el tratamiento de canal es la vía para salvar la pieza.

Por Claudia Fernández Soto

¡El terrible dolor en los dientes! Si alguna vez lo ha padecido es porque probablemente haya sufrido de una caries profunda o recibido un golpe que dañara el nervio dental y al momento de acudir a su cita odontológica le informen que requiere una endodoncia o tratamiento de canal, palabras que asustan a más de un paciente.

¡Pero no tema! En MetroRD conversamos con los doctores David Berg y Rocío Fernández, dentistas con más de 20 años de experiencia, quienes nos explican qué es la endodoncia y cómo se realiza el proceso.

La endodoncia es la rama de la odontología que estudia y trata las afecciones de los nervios. Puede prevenir daños o tratar afecciones existentes.

Los odontólogos David Berg y Rocío Fernández Los odontólogos David Berg y Rocío Fernández / fuente externa

Endo significa dentro, por tanto, endodoncia es el tratamiento que se realiza dentro del sistema de conductos dentales donde se encuentra el nervio que es lo que irriga, soporta y nutre al diente, explica Fernández.

Las raíces son sistemas ramificados donde hay un nervio principal y sus radiculares.

Contrario a la creencia de que la endodoncia solo se realiza en las muelas, la dentista aclara que se puede hacer tratamiento de canal en cualquier pieza dental. Lo que sucede es que los molares tienen hasta cuatro raíces, los premolares dos y los anteriores solo tienen una, por lo que es menos probable que sufran daño.

¿Con cuáles síntomas llega el paciente a consulta?

Endodoncia

“¡El dolor es el primer síntoma!”, afirmó de manera acérrima el doctor Berg. Por tanto, se procede a evaluar el tipo para determinar el grado de la afección.

Si el paciente se descuida y no acude al dentista ante la primera señal de dolor, el nervio de va descomponiendo hasta que en muchos casos el dolor es severo o se forman abscesos de pus en la boca.

“Por ejemplo, si duele al tomar una bebida fría solamente, significa que el nervio todavía no está en proceso inflamatorio de lleno. Puede haber una caries profunda y tener una porción de la dentina (segunda capa del diente) expuesta y al estar tan cerca del nervio, éste manda un estímulo en forma de alerta que es el dolor”, detalló Fernández.

Para que la afección llegue al nervio debe pasar por varias etapas, penetrando al diente por capas.
“Otro factor que puede lacerar el nervio es un trauma dental. Al darte un golpe, el nervio se secciona de la parte que lo nutre y se va descomponiendo dentro del diente. En este caso, aunque no haya habido deterioro por bacterias como en el caso de las caries, requiere un tratamiento de canal”, añadió la especialista.

¿Se debe extraer todo el nervio  o solo la parte afectada?

Ante esta interrogante, Fernández dice que depende del nivel de afección del nervio, ya que los procesos pulpares pueden ser reversibles o irreversibles según el daño o hiperemia pulpar”.

“En el caso de los niños, se trata de salvar lo más que se pueda porque tienen dientes jóvenes y requieren de un nervio vivo para nutrirse”, destaca Berg.

¿Cómo se procede?

Endodoncia

Luego de la inspección clínica, radiografía y anamnesis (datos del paciente para construir su historial clínico), el dentista anestesia, aísla la pieza para que no se contamine, limpia los conductos con una lima y remueve el tejido del nervio o los componentes infecciosos.

Luego que se remueve el tejido de pulpa vital o necrótico, se procede a desinfectar las paredes dentales para posteriormente obturar el diente, que no es más que rellenarlo con material biocompatible, una resina que se llama gutapercha y sellar la pieza con cemento. También se le coloca un perno, que es la parte en fibra de vidrio o metal que va a reforzar el diente al ya no haber nervio.

Se toma una radiografía para control y el paciente continúa en su hogar con un tratamiento de antibióticos y analgésicos durante las siguientes 48 a 72 horas.

Tanto Berg como Fernández reiteraron la importancia de ir a consulta cada seis meses y hacer el control periódico que garantice la conservación definitiva del diente afectado. También hacer buen uso del cepillo, hilo y enjuague bucal.

Los puede localizar en la calle Uruguay No. 5 Edificio Don Cerame suite 204. Gazcue. 809-412-8484

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