Viajar a las estrellas sigue siendo un sueño

Si bien ha habido avances tecnológicos, este 2018 no será el año en que turistas puedan salir al espacio exterior. De todas formas, el futuro del turismo está más allá del cielo.

Por Felipe Herrera a. Metro World News

¿Qué pasaría si la Estación Espacial Internacional fuese un hotel de lujo al estilo de “Los Supersónicos”, cuyas habitaciones más costosas tuviesen una expectacular vista a la Tierra? ¿Y si Roscosmos, la Agencia Espacial Rusa, fuera una agencia de viajes que promete llevar al turista al lugar más lejano jamás visitado en un viaje vertical?

El ser humano ha soñado desde siempre con viajar a las estrellas. El cielo ha sido, para todas las culturas, una fuente de mitología, de sueños y de identidad constante. En nuestra era, el viaje a las estrellas se ha convertido en una obsesión para algunos desarrolladores tecnológicos.

Si bien estaba anunciado que para 2018 turistas podrían, por primera vez, viajar al espacio, esto tendrá que esperar. Ni el presupuesto de Donald Trump le alcanzó para echar a andar su sueño de volver a poner un hombre en la Luna. Según las Fuerzas Aéreas Norteamericanas, cada lanzamiento al espacio cuesta 400 millones de dólares.

Las empresas decididas a viajar al espacio, como Virgin Galactic, Space X, Blue Origin y G Force, si bien han estado desarrollando y haciendo pruebas de cohetes que puedan ir y volver del espacio con sus tripulantes sanos y salvos, no han podido lograr el objetivo.

Pero esto no significa que el proyecto esté desechado. La propia Space X ha prometido que este año podría enviar a turistas en un cohete para que sobrevuele la Luna en órbita y vuelva a la Tierra. Un viaje que no se hace desde la última misión Apolo, en 1972.

Los obstáculos del viaje

“El espacio es duro. Y es caro”.
Jaymie Matthews es un astrofísico canadiense, profesor de la Universidad de British Columbia, y el investigador principal del proyecto MOST de la Agencia Espacial Canadiense. Está convencido de que el turismo espacial es inevitable. De que es cuestión de tiempo.

“Creo que hay un apetito por el turismo espacial y por reimpulsar el interés público en la exploración humana del espacio”, dice Matthews a Metro.

Pero agrega: “Aún habrá que esperar bastante tiempo antes de que las familias puedan tomar un vuelo hacia ‘Disneyspace’ de la forma en que hoy en día lo hacen a ‘Disneyland’”.

Esto, porque hay ciertos obstáculos que los desarrolladores aún no pueden salvar. Uno de ellos es el costo del viaje. Ya hay empresas, como Space Adventures, que intentaron asociarse con la Agencia Espacial Rusa para preparar a los turistas a que pasaran 10 días en el espacio, en la Estación Espacial Internacional. Pero el proyecto se canceló por el precio: US$70 millones.

Mientras, otras empresas como G Force ofrecen vivir la experiencia de la gravedad 0 por algunos cientos de miles de dólares, pero ni se acercan al espacio exterior.

¿Humanos a Marte?

Hasta el momento, se han realizado de manera exitosa cinco asensos y descensos con cohetes de propulsión, que son la apuesta de Elon Musk. Hoy, lanzar su cohete Falcon 9 al espacio cuesta 340 millones de dólares menos que el costo del cohete de su principal competidor,  el Delta IV Heavy.

El credor de Tesla tiene como objetivo llevar humanos a Marte en 2022, y está trabajando para abaratar los costos de lanzamiento. En esa fecha, según la versión de la compañía, entre 100 y 200 personas viajarán al planeta rojo y comenzarán la primera civilización interplanetaria.

Para Jaymie Matthews, vivir en Marte no será nada fácil.

“Piensa en la gente de la Antártica. Estados Unidos no permite a sus ciudadanos estar más allá de 18 meses ahí. Y en comparación a Marte, la Antártica es un club de campo”, dice.

Por ahora, habrá que seguir esperando a que el dinero de los excéntricos de la tecnología les impulse hacia las estrellas. El viaje al espacio sigue siento cuestión de “Los Supersónicos”.


3 mentes detrás del turismo espacial

Elon Musk

Elon Musk

Nació en Pretoria, Sudáfrica, en 1971. Es uno de los principales desarrolladores tecnológicos del momento, dueño de Tesla, la revolucionaria empresa de automóviles. En 2002 se propuso colonizar Marte, y ese año fundó la empresa Space X, pionera en tecnología espacial.

 

 

 

 

 

 


Jeff Bezos

Jeff Bezos

Nació en 1964 en Alburquerque, Estados Unidos. Fue el fundador de Amazon, en 1994, empresa que ha cambiado la experiencia de comprar. También es el dueño del diario The Washington Post, el que compró en 2013 por 250 millones de dólares. Fundó la empresa Blue Origins en el año 2000, cuyo objetivo es lograr vuelos suborbitales y orbitales.

 

 

 

 

 

 


Sir Richard Branson

Sir Richard Branson

Nació en 1950 en Blackhealth, Reino Unido. Es el dueño de la marca Virgin, que cuenta con más de 360 empresas que forman el Virgin Group. Entre estas marcas se encuentra Virgin Galactic, destinada a ofrecer vuelos orbitales turísticos.

 

 

 

 

 

 


¿Qué significa exactamente viajar al espacio como turista?

Jaimie Matthews Jaimie Matthews Astrofísico canadiense, profesor de la Universidad de British Columbia, investigador principal del proyecto MOST de la Agencia Espacial Canadiense.

—¿Qué quiero decir con un viaje al espacio exterior? Esa pregunta es como “¿Qué quiero decir con un viaje a, por ejemplo, Estambul?”. Podría querer decir que estoy en un viaje a otro lugar conectando por el aeropuerto Ataturk de Estambul, descansando en el aeropuerto por unas horas pero sin ir. Técnicamente, estoy en Estambul, pero solo en el límite de Estambul, y no estoy realmente experimentando todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. El viaje comparable al espacio ultraterrestre está alcanzando una altitud de 100 km sobre el nivel del mar, que es técnicamente el límite del espacio exterior. No estás en órbita, te sientes en gravedad 0 por unos pocos minutos, y con eso basta para entrar al club de los 556 seres humanos en la historia de nuestra especie que han estado en el espacio. Esa es la experiencia, y la adición a su CV que Virgin Galactic promete entregar. Eventualmente.

Parece que las empresas involucradas en el desarrollo de la tecnología para poder hacer turismo en el espacio están cada vez más cerca de su objetivo. ¿Crees que este será el año en que se logre

—No, aunque Space X ha insinuado que podría enviar clientes (ricos, supongo) en trayectoria alrededor de la Luna y de regreso, sin alunizar. Soy escéptico de que logren esto en 2018.

Los turistas espaciales muy ricos pueden ingresar a la órbita terrestre este año. Space Adventures (http://www.spaceadventures.com/) ya ofrece esto y lo ha hecho durante casi dos décadas. Hicieron de intermediarios con la Agencia Espacial Rusa para entrenar a turistas espaciales para pasar “vacaciones” de 10 días en la Estación Espacial Internacional. El precio: US $ 70 millones.

¿Cuáles son los principales obstáculos que quedan por superar?

—Que haya un compromiso entre el precio, la fiabilidad (es decir, la seguridad) y la experiencia ofrecida. La compañía G Force puede brindarte la experiencia de la ingravidez por unos pocos miles de dólares, pero nada cerca del espacio. Space Adventures puede hacerte lo que cualquiera llamaría un verdadero astronauta por US$ 70 millones.

Estos últimos se aprovechan del largo historial del programa espacial ruso y de la existencia del ISS, financiado públicamente por muchos gobiernos. Así que estos ricos turistas espaciales han sido subvencionados por los contribuyentes, ya que los turistas no podrían tener esta experiencia sin el ISS y con todos los costos de capital y operativos asociados. Nadie parece haberse quejado, pero me parece un poco inquietante.

¿Cuáles son los principales riesgos para los turistas para realizar estos viajes?
—Morir.
Si eres un cliente de Space Adventures, volando a bordo de un Soyuz ruso, el riesgo es mínimo. No ha habido una sola muerte en un Soyuz en casi 37 años.

Pero si estás volando con alguien más, con nuevos vehículos de lanzamiento y naves espaciales con poca o ninguna trayectoria, entonces el riesgo será mayor.

Elon Musk está presionando para que la gente colonice Marte. Pero él es pragmático. “Creo que los primeros viajes a Marte serán realmente muy peligrosos. El riesgo de mortalidad será alto, simplemente no hay forma de evitarlo”, ha declarado Musk.

Entonces, claramente, Marte no será el lugar más feliz fuera de la Tierra.


 

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