Jansel Santana sigue asumiendo retos en pro del cine dominicano

Por María Mercedes

Ser y ejercer la actuación con la convicción de aportar requiere de tiempo, dedicación, habilidad, y por supuesto, talento. Con estas cualidades a su favor, la experiencia se convierte en su mejor aliada.

En esta etapa se encuentra el actor y director dominicano Jansel Santana, quien ha trabajado en las películas La Gunguna (2015); y en Dos policías en apuros (2016). Su trabajo más reciente es El fantasma de mi novia, -que permanece en cartelera de los cines-, y en la cual funge como actor y director.

Con él conversamos sobre su trayectoria, el rodaje de El fantasma de mi novia y los retos por venir.

¿En términos profesionales, qué representó producir la película El fantasma de mi novia?

Creo que es uno de los retos más grandes al que me he enfrentado como productor, porque tener  actores de la talla de William Levy, Carmen Villalobos, Susana Dosamantes, Brandon Peniche y los excelentes Fausto Mata, Manolo Ozuna y Francisca Lachapel durante nueve semanas de intenso proceso creativo para sacar lo mejor en cada escena, fue un gran trabajo de equipo.

En Nueva York, rodamos en el Central Park y en otras localidades en un diciembre con un frío intenso de ocho grados bajo cero. Aquí, en República Dominicana hubo grandes construcciones, y muchas locaciones complejas e innovadoras como el Palacio Consistorial para que cada escena tuviera la personalidad requerida.

Me parece que es uno de los proyectos más grandes que se ha realizado en Santo Domingo bajo la Ley de Cine. Y sobre todo que mucha gente no entendía por qué queríamos hacerlo tan grande con tantas estrellas y con una producción tan compleja, pero nosotros sabíamos que al final estábamos haciendo un cine para Latinoamérica y no un cine solo de consumo local. Ese objetivo nos impulsaba cada mañana a trabajar sin descanso y con el corazón puesto en dar lo mejor de cada uno.

¿Cómo lograste cumplir el rol de actor y productor?

Entiendo que como productor trabajo mucho en la preproducción para tener todo listo en el rodaje y ya solo darle seguimiento al excelente equipo de producción que logramos conformar, por eso, cuando actúo estoy sumamente tranquilo en ese sentido.

Hasta que no tengo el control de todo lo que pasa en la producción, no me visto de mi personaje porque no puedo coordinar un tema de producción con un personaje encima.

En ese sentido, trato de no mezclar las cosas para que cada uno tenga su espacio y pueda identificar las fallas. Por ejemplo, mi rol de actor es muy sensible y no admite interferencias innecesarias. He aprendido con el tiempo que debemos respetar los momentos de cada cosa, sobretodo el actor que cualquier comentario puede bloquear la fluidez de lo que se hace en escena.

¿Qué mensaje clave le aporta este largometraje a la audiencia?

La película está plagada de mensajes para concientizar a la audiencia, ya que hablamos de una actriz (Carmen Villalobos), arrogante que no volverá a la vida hasta que no valore a las personas por lo que son y no por lo que tienen.

Adicional a eso tenemos el personaje de William Levy que hace lo humanamente posible para evitar que le quiten un teatro que alberga unos niños que no tienen donde vivir. Aquí, mostramos que el amor todo lo puede.

De igual manera, los niños aprenderán un poco de historia a través de los personajes de Trujillo, Balaguer y Colón que son bien cómicos; si se fijan les hicimos una crítica fuerte a su comportamiento histórico y lo que le hicieron a mucha gente.

Hacemos además una crítica subyacente al teatro dominicano, ya que La Dramática era el teatro que Juan Pablo Duarte tenía para hacer las dramaturgias de ese tiempo, y a través del cual se exponían las obras en contra del régimen.

También, tenemos una escena en la que -pusimos a propósito-, un calendario del Festival de Teatro -que no se realizó este año-, y nosotros lo anexamos para que quede en la memoria de las personas que hacen teatro, a la vez que despertamos la conciencia de aquellos que no quieren que nuestra cultura se mantenga.

En resumen, me parece que la audiencia se va con una buena carga de valores hacia sus hogares.

Relato en pasado y presente

Has actuado en Dos policías en apuros y en La Gunguna ¿En qué se diferencia este papel? Fíjate, este personaje es un poco diferente a los anteriores porque le toca trabajar con un policía con poco sentido común (Manolo Ozuna), y con quien tengo que lidiar y tratar de no perder el control durante la investigación. Aunque mi personaje no es cómico juega a la dupla de los que tienen un poco de humor en la película.

Lo he trabajado para que no se vea muy bajito en emociones ya que este policía usa el método correcto para atrapar a Chepa, y si nos fijamos él hace el procedimiento correcto en cada una de sus apariciones pero nada de eso le funciona, y esto le da veracidad al personaje de Gabriel que es a quien interpreto.

¿Cuáles proyectos cinematográficos tiene en carpeta?

Además de El fantasma de mi novia tengo una película que se estrenó en Perú con mucho titulada A tu lado, en la que hago el papel de un ex boxeador que entrena y ayuda a un joven que no sabe qué hacer para ganarle a su contrincante. Con esta interpretación recibí muy buenas críticas; esa película se estrenará pronto en Santo Domingo.
Tengo también Unas vacaciones por el Caribe, que posiblemente este año se estrena en España. Es una película con muchas estrellas españolas y que tuvimos la posibilidad de participar en ella para seguir con la intención de ir buscando otros suelos donde llevar el trabajo que hacemos.

Aunque se escuche un poco pretencioso creo que se puede y ¿por qué no soñar y trabajar duro para llegar a otros lados?, yo creo que la única libertad que tiene el ser humano es soñar, nada te hace más libre que soñar, ahí nadie te coarta porque es un espacio tuyo y que nadie te lo puede quitar.

Existen otras dos propuestas, pero hasta que no tengan las fechas seguras los productores no quieren adelantar nada, así que mejor espero un poco. ¡Jejeje!

¿Cómo ves el avance del cine en República Dominicana?

Me parece que vamos muy bien. El fantasma de mi novia tiene distribución en 11 países, y eso marca una diferencia en nuestro cine. Cada día las propuestas van mejorando y hay una competitividad que es inminente e ineludible ante nuestros ojos, vemos nuevos actores, nuevas actrices y nuevos proyectos que se están gestando y que están haciendo que los cambios en el cine vayan a pasar sí o sí.

Nosotros, tenemos que tomar en cuenta la comedia para seguir nuestros pasos agigantados porque es lo que mejor nos sale mientras aprendemos a manejar otros géneros. Por ejemplo, sabemos hacer proyectos artísticos que no son populares y que van a festivales, como Carpinteros, Sambá, Cocote, y otras que han peinado buenos festivales.

Hace dos años, en una entrevista que le realizó el periodista Orlando Jerez  (Metrord), dijiste que “te gusta ser un actor camaleónico” ¿Aún mantienes esa afirmación?

Sí, claro, yo me mantengo siendo así en todo momento. Creo que hay actores para cada renglón, hay actores bonitos y otros que no nos importa mucho el físico o el qué dirán de cómo sale en pantalla.

Yo soy de esos que no les importa su facha solo lo que requiere el personaje. Si nos fijamos bien en mis trabajos, en cada uno tengo una forma de ser diferente tanto externa como interna, siempre recurro a lo diferente y aunque me tome más tiempo yo sé muy bien hacia donde voy.

Por esta razón, muchas personas me encuentran en el Metro de Santo Domingo haciendo laboratorio en cada viaje, buscando rostros, formas de hablar, formas de sentarse, expresiones y ubicando cada movimiento para armar mis piezas de arte.

Así lo hago y siempre lo digo para que otros aprendan, no porque yo sepa más que nadie, quizás lo aprendí primero y solo eso. Hago por año tres o cuatro películas y el público muchas veces no me identifica, y obviamente no se cansa de mí; más bien espera qué es lo próximo que les traigo.

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