El Diario de Lorenna: Las dos caras de una misma historia

Por Lorenna Piere

Querido diario:

“Pero él me fue infiel”, me dijo ella. Obvio que cuando un ser querido te dice algo así, inmediatamente se activa tu sistema protector y comienzas a fabricar dentro de ti montones de rechazo hacia esa persona que “traicionó” a tu amiga. Pongo entre comillas traicionó, porque esa es la versión que conozco. ¿Pero tengo el otro lado de la historia?

He vivido duras experiencias sobre juzgar y ser juzgado y la mejor moraleja obtenida por esos golpes propios y ajenos, es que debemos tener ambas versiones. Debemos darle el chance al otro a explicar, como lo hicimos con esa amiga. Sé que es difícil, porque el amor nos ciega. Aún así, hay que hacerlo.

En este ejemplo que uso diario, ¿y si esa persona conoció a ese alguien justo el día que terminó la relación con mi amiga y surgió de manera inmediata una química impresionante? O quizás no, quizás fue un sinvergüenza. Lo que pasa es que no lo sabes hasta escuchar ambas campanas.

Sea resultado A o resultado B, la dureza no debe ser una opción. Claro, lo que está mal, está mal. Lo que pasa es que usar palabras fuertes o castigar a quien se equivoca, puede producir efectos contrarios. Además que, cuando comienzas a aplicar la rudeza con los otros, sin darte cuenta, vas endureciendo tu corazón.

Ahí si se complica el escenario. Porque pasamos a ser, en vez de motivadores, condenadores. Muchas veces hacia los demás, otras hacía nosotros mismos. Es otro círculo vicioso peligroso.

De ahí parto a que tenemos que aplicar la empatía en los demás. Pongo el ejemplo de la serie sobre la vida de Luis Miguel. A todos nos está pasando que, ahora que estamos conociendo más minuciosamente su historia, lo vemos con angustia. Decimos “ahora sé porqué él es así”. Ver que había detrás de ese carácter egocéntrico y prepotente, cambia la mirada hacía él.

Imagínate las almas que hemos conocido y anulado por su forma. ¡Muchas! Y sé que sus vidas llenas de traumas no es excusa para ser incorrectos o malas personas. Millares han pasado por el doble y han evolucionado, hasta permitir que lo bueno gane dentro de ellos.

Es solo que no quiere convertirme en ese alguien que cierra puertas, que juzga duramente, que carga pesado y que endurece su corazón por esa manera intransigente y poco misericordiosa de ver a los demás.

Todos hemos cometido errores, todos hemos sido perdonados. Todos hemos sido víctimas, todos decidimos cmo respondemos a ello. Todos estamos llamados a mirar más allá de las apariencias, todos hablaremos según lo que hay en nuestro corazón.

Es más querido diario, a partir de hoy cambiaré la frase de “somos el resultado de lo que vivimos”, por “somos el resultado de cómo elegimos reaccionar a eso que vivimos”. Porque siempre podremos elegir…siempre.

Que quede mal del otro, no de ti.#PoderCorazón


Realidades que nos llevan a ver de otra manera

La verdad que nunca sabremos

Lorenna

Y hablando de dos versiones de las historias, ahora con la serie de Luis Miguel ha nacido en mí el deseo de investigar más sobre su madre. Sabíamos que había desaparecido, pero muchos decían que había abandonado a sus hijos. Todo nace por la versión dada por el padre. Sin embargo, ahora pensamos distinto porque conocemos más a fondo la historia. O por lo menos yo. Ya tenemos varios ángulos de esa realidad. Lo grave de este caso es que será difícil conocer la verdad.


El maestro del perdón

13549952960712451372068152albumnormal-e9c2971ecc32679230f2f0a8a2793cff.jpg

Aquí vemos como somos responsables de nuestras reacciones. Nelson Mandela, casi un tercio de su vida, fue prisionero de apartheid y al salir de la cárcel inspiró a todos con sus acciones. Gestos como invitar a almorzar al fiscal que argumentó en su contra para que fuese encarcelado, viajó miles de kilómetros para tomar el café con la viuda del primer ministro que dio la orden, y muchos otros hacía ese régimen, demuestran que no es lo que hacen los demás, es como reaccionamos a ello, lo que nos define.

 

 

 

 

 

 

 


El ejemplo de un verdadero cristiano  

 cristiano

El Papa Juan Pablo II fue otro que aleccionó a todos los creyentes cuando decidió visitar en la cárcel a Ali Agca, el turco que le disparó tres veces mientras este cruzaba por la Plaza de San Pedro Roma. Luego de recuperarse de las heridas en el brazo, abdomen y mano, se dirigió a la cárcel, donde cumplía condena perpetua.  Aunque el Papa había pronunciado estas palabras en medio de su recuperación: “Rezo por el hermano que me ha disparado, a quien sinceramente he perdonado”.


 

Loading...
Revisa el siguiente artículo