El Diario de Lorenna ¡Quiero ser apreciada por los demás!

Por Lorenna Piere

Querido diario:

“Debo sentirme apreciada”, le dije. Todos tenemos nuestras necesidades; la mía se centra en ese deseo. Ya con los años, he aprendido de dónde viene, porque todo lo que somos tiene una raíz: nuestros padres.
La manera en la que amamos, cómo tomamos el abandono o cómo asimilamos el rechazo, parte de la manera en la que ellos reaccionaron hacia nosotros en nuestra niñez. Eso lo he aprendido en este proceso de crecimiento del que tanto te he hablado. Recuerdo llorar con ‘jipios’ al caer en dolores guardados, mientras vivía mi proceso en el taller “Proyecto de vida”, de mi querida Janis.

En nuestro subconsciente hay tanta información que nos define y que desconocemos. Cuando encontramos ese porqué, nos liberamos grandemente. Obvio, que queda de ti qué haces con eso que aprendes.
En mi caso me he dedicado a enfrentar esas realidades, para así poder ser una mejor Lorenna. Y sé que fallo constantemente, aún así no me detengo. El punto es que “sentirme valorada” está en mi ADN ya. Mi tarea se ha centrado en fortalecer mi autoestima para no depender de ese “que bien lo estas haciendo” o el “gracias por tu esfuerzo”.

A pesar de ello, una parte de mí siempre lo pedirá.

Te hablo de esto querido diario, porque he sido testigo de muchas situaciones que me han llevado a darme cuenta de que hemos perdido esa capacidad de “ver al otro”. Como seres humanos que estamos cada vez más encerrados en nuestra burbuja, olvidamos empujar a otros con palabras afirmativas.

Demostramos nuestro egoísmo constantemente. En los trabajos valemos por horas de labor y no por el esfuerzo o empeño que ponemos en lograr los objetivos trazados.

En las relaciones suplimos nuestras necesidades y luego pensamos en lo que el otro requiere para poder tener eso que le faltó de sus progenitores. Con los amigos, llamamos o buscamos su apoyo en medio de las crisis, sin darnos cuenta de que nos ausentamos para ellos en periodos de dificultades. Y así vamos sumando.
Me entristece ver cómo cada vez más seres se sienten aislados. Me pregunto si esa desconexión entre nosotros tendrá que ver con la tasa de suicidio. También medito sobre cómo hacer para que el rumbo cambie. Conseguir el cambio poniendo cada quien su granito de arena.

Llegué a esta conclusión hace muchos años y estas semanas me permitieron reconfirmarlo. Con solo una palabra que sume, un abrazo que conforte, una sonrisa que alegre, una llamada que alivie, un mensaje que dé esperanzas, un “te quiero” sincero… con cualquier acción que haga sentir a esa persona que cuenta, logro transformaciones.

Dejemos los móviles a un lado, nuestro estrés del día a día, nuestras ambiciones, y pongámosle atención a quienes nos rodean. Descubramos qué los motiva, qué alegra sus corazones, y construyámoslo.

Si cada quien hace eso por otro, sin darnos cuenta generaremos un círculo de bondad. Nuestro testimonio será la mejor herramienta. Yo me comprometo a hacerlo. Ojalá que quien te lea querido diario, también.

Que nadie venga a ti sin irse mejor y más feliz. #PoderCorazon


Personas que supieron hacer sentir especial a otros

Un jefe desprendido:

Un jefe desprendido:

Pocos como Dan Price, el fundador de la empresa Gravity Payments, que anunció que recortaría su sueldo de un millón de dólares anuales y aumentaría el salario de sus empleados, para que todos pudieran ganar 70 mil dólares anuales en 2017. Para agradecerle, sus 120 empleados ahorraron dinero y le regalaron un automóvil Tesla Model S, color azul, eléctrico. ¡Te dije que era un círculo de bondad!.

 

 


Alimentando con amor:  

Alimentando con amor:

Esta foto llamó mi atención. Se desconoce el lugar o el nombre de la joven, pero sé que fue en un restaurante de comida rápida. Ella, movida por el sentir del caballero, se acerca y le ofrece helado. Por no tener movilidad, se apoyó en sus rodillas, para que pudiera comer. Puede o no conocerlo, pero el gesto de empatía me movió. ¿Y a ti?.

 

 

 

 

 


Bondad con bondad,
se paga:

Bondad con bondad, se paga:

Ella dio hasta que le dolió. Su nombre es Sarah Hojdahl, quien pagó la cuenta de una dos mujeres militares a quienes le habían cortado el financiamiento. Eran sólo   US$27.75, pero para ambos era una cifra importante. Sarah era madre soltera y solo le restaron 8 dólares al final de su turno. La presentadora de TV Ellen DeGeneres supo de este acto de generosidad, y en su show le regaló 10,000 dólares, un televisor y un auto nuevo. ¡Otra prueba de que lo bueno se contagia!


El anillo soñado:

El anillo soñado:

Luego de su fallecimiento, una ex empleada de una joyería contó que Paul Walker vio cómo una pareja joven elegía un anillo, pero se retiraron porque no tenían dinero suficiente para comprarlo. El actor le pagó a la pareja el anillo de 9000 dólares y les pidió a los empleados de la tienda que lo entregaran anónimamente a los novios. ¡Él pudo ver más allá!


 

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