México eligió presidente en medio de extrema violencia en campañas

Por Agencias

Unos 89 millones de mexicanos acudieron ayer a las urnas para optar por la continuidad que presentan los partidos de centroderecha (PRI y PAN) o dar un giro político a la izquierda con el candidato Andrés Manuel López Obrador.

Con un país marcado por los altos niveles de corrupción y cotas históricas de inseguridad, las encuestas mostraban que una amplia mayoría respalda a López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que, por tercera ocasión consecutiva, se presenta a la Presidencia de México.

Desde 1929 ha gobernado el Partido Revolucionario Institucional (PRI), salvo los dos sexenios del Partido Acción Nacional (PAN) con Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012), y los sondeos de opinión dan a López Obrador un apoyo cercano al 50 por ciento, lo que supondría que la izquierda llegaría por primera vez a la Presidencia.

López Obrador ha logrado agrupar en torno a Morena varias corrientes de pensamiento político, y para los comicios va en coalición con el Partido del Trabajo y Encuentro Social, este último una agrupación evangélica que ha mostrado una posición muy conservadora en temas como el matrimonio homosexual y el aborto.

El político se mide con el conservador Ricardo Anaya, de la coalición conformada por el PAN, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Encuentro Social, y el oficialista José Antonio Meade, abanderado de la alianza entre el PRI, el Verde Ecologista de México y Nueva Alianza.

También participaba Jaime Rodríguez Calderón, alias “el Bronco”, quien es el primer candidato independiente en participar en unas elecciones presidenciales, gracias a la reforma político-electoral de 2014.

Las elecciones marcadas por la violencia

La violencia generalizada, que acumula miles de asesinatos y desaparecidos a lo largo del país, la corrupción y la impunidad suponen los mayores retos para quien se alce como ganador tras la votación.
De hecho, el lado más oscuro de esta cita histórica lo constituye la violencia durante el proceso electoral (iniciado en septiembre), que se ha ido agudizando conforme pasaban los meses.

Hasta ahora, unas 130 personas han sido asesinadas, incluyendo a 27 candidatos, y se han registrado más de 540 agresiones directas a actores políticos, según un informe elaborado por la consultora Etellekt.

El presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, afirmó que la violencia “está ahí, lastima y complica más la organización, pero no está impidiendo las elecciones, el contexto de violencia no es nuevo, lamentablemente, en nuestro país”.

También se decidirá el parlamento

Con su voto, los ciudadanos decidieron en manos de quién quedarán los 128 cargos de senadores, 500 de diputados, ocho gobernaciones y la jefatura de Gobierno de Ciudad de México, entre otros puestos.

El reto logístico que supondrá una elección de este calibre tenía como eje vertebral el trabajo de 1,4 millones de ciudadanos que ejercerán como funcionarios en las 157.000 mesas electorales que se instalaron a lo largo del país para recibir y contabilizar los votos.

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