El mundo está listo para prevenir los ensayos nucleares

Metro investiga el estado de los artefactos bélicos más temidos ante el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares que se celebra el 29 de agosto.

Por Por Dmitry Belyaev Metro World News

Las bombas nucleares son el arma de destrucción masiva más mortífera, y su uso sería desastroso tanto en términos de consecuencias humanitarias como medioambientales. Las pruebas atmosféricas de tales armas liberaron radiación a nivel mundial, pero fueron más devastadoras en el área alrededor de los sitios donde fueron usadas. Algunas de esas zonas siguen siendo inhabitables, y las personas afectadas por la radiación han sufrido altas tasas de cáncer y defectos congénitos, entre otras cosas.

Y aunque la mayoría de los estados ya han probado sus armas muchas veces en el pasado, y tienen poca necesidad de llevar a cabo más pruebas, siguen siendo importantes para los países que están empezando a construirlas. Como, por ejemplo, Corea del Norte, el único país que ha hecho pruebas en el siglo XXI. Y eso es diferente de países como Rusia y Estados Unidos –que poseen más del 90 por ciento del arsenal nuclear mundial– que confían en que su arsenal funcionará como está diseñado.

“Sin embargo, después de 6 pruebas, Corea del Norte ya ha anunciado que sabe lo suficiente y que no necesita hacer más pruebas”, dijo a Metro el Dr. Ferenc Jacob Dalnoki-Veress, científico residente y profesor adjunto del Centro James Martin para Estudios de No-proliferación del Instituto Middlebury de Estudios Internacionales en Monterrey, Estados Unidos. “Los países que están empezando a desarrollar armas nucleares necesitan calibrar los códigos de sus computadoras que simulan la bomba, así como probar que el arma funcionará y producirá el rendimiento de fisión nuclear (la fuente de energía cuando determinados átomos se dividen y producen una gran cantidad de energía en el proceso) como se espera”.

Actualmente existe una moratoria de facto sobre los ensayos nucleares tras la negociación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, abierto a la firma en 1996. Un país que lleve a cabo un ensayo nuclear puede esperar una respuesta rápida de la comunidad internacional, incluida la aplicación de sanciones, como se ha hecho contra Corea del Norte.

 

“El uso de una pequeña fracción –menos del 1%– de los arsenales del mundo, causaría la alteración del clima global y la hambruna nuclear”
Tilman A Ruff, profesor asociado del Instituto Nossal para la
Salud Global de la Universidad de Melbourne, Australia.

Desde el punto álgido de la Guerra Fría, según los expertos, se ha avanzado mucho hacia el objetivo de un mundo libre de armas nucleares. Los arsenales nucleares mundiales han caído más del 80 por ciento debido en gran medida a las reducciones entre Estados Unidos y Rusia. Pero lo difícil está por venir:

“Cuanto menor sea el número de armas nucleares, más importante será la verificación”, explicó Alexandra Bell, directora principal de políticas del Centro de Control de Armas y No Proliferación, con sede en Estados Unidos. “Para complicar aún más las cosas, todos los estados con armas nucleares tendrán que unirse al proceso de desarme y, dados los conflictos regionales, será más fácil decirlo que hacerlo”.

Añadió: “Afortunadamente, conocemos los pasos que deben darse a continuación: soluciones a la crisis nuclear con Corea del Norte, garantizar que el programa nuclear de Irán sea sólo para fines pacíficos; una prohibición mundial permanente de los ensayos nucleares explosivos; y una prohibición mundial permanente de la producción de material fisible apto para armas. Ahí es donde nuestro enfoque colectivo debería estar ahora mismo.”

Lograr un mundo libre de armas nucleares también requeriría un cambio de paradigma en el pensamiento de seguridad de los Estados poseedores de armas nucleares.

Pruebas nucleares en el mundo

 

“Todo esto requeriría mucha voluntad política, innovación técnica y tiempo, pero es posible”, declaró Tytti Erästö, investigador en control de armas, desarme y no proliferación del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, con sede en Suecia. “Los riesgos también podrían reducirse aumentando la transparencia, adoptando medidas de fomento de la confianza, retirando las armas nucleares de la alerta máxima y celebrando acuerdos de control de armamentos que reduzcan el número de armas nucleares”.

Y aunque el progreso parece prometedor, todas las potencias nucleares actuales pueden volver a los ensayos nucleares y mantener la capacidad para hacerlo. De hecho, en la última Revisión de la Postura Nuclear, la administración Trump declaró explícitamente que Estados Unidos “mantendrá la capacidad de reanudar las pruebas nucleares explosivas subterráneas”. Y con la incierta situación de Corea del Norte, los ensayos nucleares pueden reanudarse en otros estados.

“Deberíamos pensar en cómo será el mañana y en las medidas inmediatas que podemos tomar para reducir las amenazas”, concluyó Bell. “Necesitamos que personas de todo el mundo exijan que sus líderes se adhieran al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, para que podamos poner fin a los ensayos nucleares explosivos de una vez por todas”.

P&R

Tilman A Ruff

Tilman A Ruff, profesor asociado del Instituto Nossal para la Salud Global de la Universidad de Melbourne, con sede en Australia.

¿Por qué el mundo está tan obsesionado con las armas nucleares?

– Las armas nucleares representan la amenaza existencial más grave para la salud y la supervivencia de las personas y de la biosfera. Es un imperativo absoluto que no se vuelvan a utilizar nunca más. Si se conservan, inevitablemente, por accidente o diseño, algún día se utilizarán. El futuro está en nuestras manos: o conseguimos el fin de las armas nucleares, o ellas conseguirán el fin de nosotros. Así que las armas nucleares exigen nuestra más alta atención. Las personas de todo el mundo están amenazadas por ellas y deben centrarse urgentemente en el imperativo humanitario de erradicarlas.

¿Son importantes los ensayos nucleares?

– La bomba de uranio altamente enriquecido que destruyó Hiroshima tenía un diseño muy simple de “cañón” y no necesitaba ser probada antes de ser usada. La bomba de plutonio que destruyó Nagasaki tenía un diseño de implosión más complicado y fue probada primero. Las explosiones de ensayos nucleares han sido fundamentales para el desarrollo de armas nucleares sofisticadas y miniaturizadas. Con la excepción de Corea del Norte, los estados con armas nucleares dejaron de realizar ensayos explosivos  cuando desarrollaron formas de probar nuevos diseños de armas nucleares sin ensayos explosivos. Han seguido desarrollando nuevas armas nucleares mediante simulaciones por computadora, ensayos subcríticos, ensayos hidrodinámicos y otros medios que no sean las explosiones nucleares. Así que desafortunadamente la suspensión de las explosiones de ensayos nucleares por parte de todos los estados excepto Corea del Norte no ha puesto fin al desarrollo de nuevas armas nucleares más precisas y “utilizables”.

¿Existen beneficios de estas pruebas?

– Los ensayos nucleares no benefician a las personas ni a nuestro planeta vivo, sino que causan un gran daño. Al contribuir al desarrollo de las armas nucleares, ponen en peligro la salud planetaria y humana, y causan daños directos a través de los productos radiactivos extremadamente peligrosos que generan.

Háblenos de las consecuencias de los ensayos nucleares.

– La lluvia radiactiva de los ensayos de armas nucleares en superficie hasta 1980 contaminó el mundo entero. Todas las personas son portadoras de las consecuencias de las pruebas de armas nucleares en sus cuerpos. Esto aumenta indiscriminadamente el riesgo de cáncer y enfermedades crónicas en todo el mundo, y continuará haciéndolo durante muchas generaciones, causando millones de muertes.

¿Qué hay de las pruebas subterráneas?

– Las pruebas subterráneas plantean menos riesgos para la salud, sin embargo, algunas han ventilado directamente la radiactividad en la atmósfera, otras han provocado terremotos y todas inyectan grandes cantidades de productos radiactivos en las rocas fracturadas por la explosión. Con el tiempo, estos materiales radiactivos pueden filtrarse a las aguas subterráneas, y de hecho lo hacen. Las pruebas realizadas debajo de los atolones de coral han causado fracturas extensas, incluyendo colapsos de los lados de los atolones, filtraciones de radiactividad en el océano y riesgos de tsunamis.

¿Podrían desaparecer las armas nucleares algún día?

– Absolutamente, pueden y deben ser erradicadas. El tiempo no está de nuestro lado. Las armas nucleares fueron creadas por la gente y pueden ser desmanteladas por la gente. Hemos visto que el número de armas nucleares se ha reducido en alrededor de un 80% desde su punto máximo, y la aplicación efectiva de acuerdos que redujeron verificablemente el número de armas nucleares, y eliminaron ciertos tipos de armas nucleares entre Rusia y los Estados Unidos. Podemos eliminarlas por completo en una generación.

¿Qué podemos esperar?

– La preocupación por la lluvia radiactiva y la indignación pública detuvo los ensayos nucleares en la atmósfera. El único estado que ha probado explosivamente armas nucleares en los últimos 20 años es Corea del Norte. Con suerte, ahora también se detendrá. El Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE), concluido en 1996, lamentablemente languidece sin haber entrado en vigor para convertirse en jurídicamente vinculante para los Estados que se adhieren a él, porque no todos los Estados que necesitan ratificarlo antes de su entrada en vigor lo han hecho todavía. Los Estados que se toman en serio el cumplimiento de sus obligaciones en materia de desarme nuclear se sumarán tanto al Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares como al Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares. Los pueblos de todo el mundo no deberían exigir nada menos a sus gobiernos que cumplan con su primera responsabilidad de proteger a sus ciudadanos.

 

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