Bacilos, volvieron para quedarse

Después de una ausencia de 12 años, los ganadores del Grammy regresan con el que será su quinto disco de estudio y confirman su gira por Suramérica y España

Por LAURA LÓPEZ Metro World News

Bacilos está de regreso con música nueva, hablemos de Adicto a ti

– Jorge Villamizar: Es nuestro segundo sencillo, el tema de la canción habla de un amor tóxico, una de esas relaciones de las que tus amigos y parientes te advierten. Hay que vivirlo para entenderlo, uno se mete, pero después es muy difícil salir, quedas realmente adicto a una persona que no necesariamente te hace bien.


Ahí está la esencia de Bacilos y la gente lo va a entender y lo va a sentir inmediatamente, José Freire, baterista


Para acompañar esto, hicimos una canción muy fuerte, con unos coros fuertes. Parece una barra de estadio, es una canción que se podría cantar en un coliseo. Llegamos a meterle tantos coros que decidimos sacar algunos porque en un momento ya parecía que estabas en un estadio. Esos coros están acompañados de una selección musical intensa, bombos, batería, breaks grandes, una cantidad de guitarras y un cuatro. Tiene un sonido medio andino, es como salvaje, tribal.

–André Lopes: Sí, es como una samba andina de estadio (risas) una batucada andina con dembow, urbanizada.

– Jorge: ¡Sí! Exacto.

–André: Grabamos el video en Buenos Aires, la idea fue de mi esposa y mía, Jorge y Jota actuaron bastante en el video. Nos gustó la idea de hablar de la adicción como algo que te lleva a la locura, de alguna manera, y quedamos muy contentos con el resultado del video y la canción. El primer sencillo fue Por hacerme el bueno. Las dos son las canciones que escogimos para el regreso de Bacilos, unas que la gente pueda reconocer como: ‘Ahí está Bacilos actualizado’.

– José Freire: En Adicto a ti, como en Caraluna, puedes ver cómo está demostrado musicalmente Puerto Rico, Colombia y Brasil, y cómo eso trasciende en una cosa completa y muy latinoamericana.

¿Se podría decir que esta nueva música tiene aún más influencia latina?, ¿era esa la intención principal?

– Todos: Sí.

– Jorge: Esa siempre ha sido la intención de Bacilos, desde que empezó. Cuando Bacilos arrancó la música latina era algo casi como folclórico, era salsa, merengue y vallenato. Hoy en día la música latina es la norma y todos los otros géneros murieron. Entonces, claro, ahora nosotros estamos como peces en el agua.

– José: Nosotros nos juntamos, al igual que muchos grupos de amigos de República Dominicana, Puerto Rico, España, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina, que poco a poco se fueron conociendo a través de nuestra música y de los shows que hacían en Miami. Lo mismo nos pasó a nosotros, después de tocar en Miami para 100 o 200 personas resultamos acá, en El Campín, abriéndole un concierto a Alejandro Sanz y ¡pum! la cosa cambió.
 
¿Y ahora cómo se adapta Bacilos a esta nueva época digital donde de todas maneras se siguen haciendo discos?

– José: Hay un aumento en ventas de vinilo, pero claro, no en los números de antes.

– Jorge: Tú con eso no mandas a tus hijos al colegio.

– José: Los cambios son superevidentes, además de que el business model cambió, también tiene que ver con la tecnología. Sabíamos desde el 96 que venía lo del digital streaming y el digital downloading, todos nos estábamos preparando y las disqueras lo sabían. Todos nos hemos tenido que adaptar a las plataformas digitales y las redes sociales. Es clave entender las estadísticas, estar bien pendientes de dónde estamos sonando, quién nos está escuchando, qué edades y qué canciones son las más escuchadas. Eso está ahora disponible y cada uno de nosotros lo puede ver. Antes no, antes tocaba preguntar, ahora tenemos contacto directo con los fans. Nos escriben. Lo que sí es cierto, es que no creo es que el negocio haya mejorado para los artistas, si analizas los contratos, no es como si estuviéramos ganando más y ahí está el cambio que debe suceder ahora y ver cómo en el futuro el mayor porcentaje irá para el artista, irá a quien hace la música.

En el video hay una coreografía, ¿cómo les fue con eso?

– Jorge: Terrible (risas).

–André: Durante la grabación la chica tenía una coreografía para su parte y estuvimos jugando con eso, todo fue por diversión, creo que nadie tiene la expectativa de que bailemos en un escenario (risas). A lo mejor la gente se divierte y baila con la canción, pero es algo cómico, es el lado divertido de la adicción, la tragedia y la locura. Hay toquecitos de humor que se hacen muchas veces en nuestras canciones.

– José: Somos unos locos, es un baile maniático (risas).

Después de tantos años, ¿cómo se sientan a componer los Bacilos?

– Jorge: Eso ha cambiado, porque la industria ha cambiado. Yo soy el compositor, ese siempre ha sido nuestro modus operandi, digamos. Antes los compositores nos sentábamos y escribíamos una canción, todavía pasa, pero ahora se hace muchísimo en colaboración, entonces se reúnen cinco, tres o dos escritores y todo el mundo hace como un brainstorming y las canciones son más jingles que canciones. Pero, hay un lenguaje muy rápido que se ha impuesto hoy en día, y en este disco experimenté un poco con eso. Una canción como Adicto a ti está compuesta con dos compositores más, de una manera superactiva, con gente muy capaz. En Por hacerme el bueno colaboró Andrés Castro, y así en una hora tienes una canción. En ese sentido, hay algo de esa experimentación y hubo un aporte en la composición de la nueva industria. Antes era mucho más personal, yo escribía dos años y les mostraba a André y a Jota y entre los tres escogíamos lo que tuviera la identidad Bacilos. Ahora tomamos a unos supercapos y dijimos: ‘Hagamos algo con identidad Bacilos’, ¿me entiendes?

¿De afuera para adentro?

– Jorge: Sí, hay de eso en este disco. Sin embargo el disco también tiene el lado antiguo, que son canciones que vienen realmente de un proceso cantautoral. De trovar, de guitarra por la noche, como se hizo Tabaco y Chanel. Yo creo que eso está acabándose, en algunos medios ya se acabó. Las canciones son rimas específicas de una historia mínima, de algo específico.

¿Eso les genera algo de nostalgia?

– Jorge: Obvio, ese es el problema. El progreso no es siempre hacia lo mejor, si fuera así no estaríamos en estos atascos de tráfico tan salvajes, llenos de smog. El progreso no puede ser juzgado, uno es un pasajero del progreso y nosotros del progreso de la música. Todo el ‘posteo’ en redes tiene que ver con la necesidad de mostrar ‘qué fantástica es mi vida, yo también soy Kardashian’.

– José: Pero es superinteresante lo del proceso, porque hay una malicia, hay una conciencia desde que nos conocemos. Sabemos qué es Bacilos. Pero, más que pensarlo es el feeling. Nos sentamos juntos, botamos ideas y decimos: ‘Sí, por ahí es’. Nos vamos en el viaje. A veces hay canciones que no entran en un disco, pero por alguna razón estas de este disco se fueron al principio de la fila. Ahí está la esencia de Bacilos y la gente lo va a entender y lo van a sentir inmediatamente.

En una época la gente llamaba a las emisoras a pedir una y otra vez las canciones de Bacilos. Como banda, ¿se consideran un clásico?

– Jorge: Qué loco lo que estás contando, porque eso uno lo ve cuando está pasando. Nosotros no éramos conscientes de lo que eso significaba, de lo difícil que era llegar a ese punto, de que la gente se enamorara de lo que estás haciendo y lo pidiera muchas veces. Eso no se compra con plata, y nosotros no éramos una banda mediática. Nuestra imagen siempre fue un despelote absoluto, yo, incluso, pesaba como 20 libras más. Un desastre. ¿Clásico? Claro que sí. Si tú haces una canción, la grabas, y la canción camina sola… si las cosas siguen así, vamos para allá. Todavía no lo somos, pero vamos pa’ allá.

– José: En Spotify Caraluna era número uno de los top latin classics en diciembre de 2016. Y llegó a 100 millones de reproducciones, que es algo nuevo para Bacilos. Pero a mí me gusta pensar que estamos buscando el balance entre lo clásico y lo moderno. Así como admiramos los clásicos también estamos pendientes de lo de ahora, como el trap, el reguetón, el hip-hop, Drake, Bad Bunny, discos brasileños. Eso ha sido siempre Bacilos, muy inclusivos, nada nacionalista, nada específico de que algo tenga que ser de una forma u otra. Se vale todo.

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