Ni las fronteras ni el hambre detienen a la caravana de cinco mil migrantes

La fila de cerca de casi 5 millares de personas, entre adultos y niños, ya alcanzó el kilometro y medio de inicio a fin. Trump agradeció a México por cerrarles el paso

Por KARINA PRIETO www.publimetro.cl

La mañana de este domingo se reanudó la marcha de aproximadamente cinco mil migrantes centroamericanos hacia la frontera de México con Estados Unidos. El grupo superó los intentos del gobierno mexicano por detenerlos en la frontera con Guatemala y va incrementando su número y fuerza.

Cientos de estos migrantes habían presentado solicitudes formales para encontrar refugio en México y así ingresar de forma legal, mientras que otros se fueron sumando desde el lado mexicano.

La mayoría abandonó la legalidad porque el proceso de solicitud de asilo político es demasiado lento. Por esto, las autoridades mexicanas se rehusaron a permitir el ingreso en masa de los migrantes, pero comenzaron a aceptar a pequeños grupos para su proceso de asilo y otorgaron algunos permisos de visita por 45 días.

Las autoridades dieron números a la gente para que sean registrados, una estrategia que se ha visto antes en los puestos fronterizos de Estados Unidos cuando tratan con grandes cantidades de migrantes.

Sin embargo, muchos comenzaron a impacientarse frente a la puerta fronteriza y empezaron a saltarla, a cruzar el río en balsas o nadando a plena vista de los cientos de policías que mantenían el bloqueo el acceso.

Algunos migrantes pagaron a los locales un equivalente a 1,25 dólares para que los llevaran a través de las aguas fangosas.

Mientras caminaban gritaban “¡Sí se pudo!”, siendo aplaudidos y animados por comunidades mexicanas, quienes también donaron alimentos y ropa, a las afueras de Ciudad Hidalgo.

La furia de Trump se mantiene intacta

Además de los que cruzaron el río, los agentes migratorios procesaron a pequeños grupos de migrantes, que posteriormente fueron trasladados en autobús a un campamento al aire libre en la ciudad de Tapachula, donde la Cruz Roja instaló pequeñas carpas azules sobre el suelo de concreto.

Pero Donald Trump no está contento con la llegada de esta caravana.

Los migrantes centroamericanos que tratan de pasar por México para llegar a Estados Unidos no son unos “angelitos”, sino “criminales bien curtidos”, afirmó .
“Espero que sigan así. Pero hasta ahora, le doy las gracias a México. Si eso no funciona, llamaremos al ejército, no a la Guardia Nacional. No van a entrar a este país”, recalcó el mandatario estadounidense.

45 días de permiso provisorio como visitas otorgan a algunos de los inmigrantes los agentes migratorios en México

Cerca de la tierra prometida

Besi Jaqueline López. de San Pedro Sula, Honduras, llevaba un oso de peluche, el juguete favorito de sus dos hijas , Victoria de 4 años y Elisabeth de 3, mientras caminaban a su lado cubiertas de sudor.

Fue el único juguete que pudo rescatar cuando se pusieron en marcha. Graduada en administración de empresas, no encontraba trabajo en Honduras. Su objetivo es llegar a EEUU, pero no cierra las puertas de quedarse en México, si es que encuentra oportunidades laborales. “Mi meta es encontrar trabajo para un mejor futuro para mis hijas”, señaló. Su esposo, David Martínez, comentó que estaban cansados, pero que tenían que seguir para alcanzar su meta.

Olivin Castellanos, (58)años, era conductor de camiones en Honduras. Atravesó el río sobre una balsa luego de que México bloqueó el paso sobre el puente. “No nos para nadie, solo Dios”, dijo y agregó: “Derribamos la puerta y seguimos caminando”.

Castellanos quiere llegar a EEUU para buscar empleo. “Puedo hacer esto”, dijo señalando el asfalto bajo sus pies. “He puesto carreteras”, asegura.

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