Estamos poniendo de moda de “aprender a soltar”

Por Lorenna Piere

Querido diario:

En las redes leo constantemente mensajes que nos llaman a soltar. Soy una de las que cree que tenemos que permitir que la vida fluya, porque tratar de controlar todo solo nos carga. Como dije un día “hay que dejar a Dios, ser Dios”.

Por eso soy una de esas personas que recuerdan ese principio de vida. Y más cuando se trata de dejar ir las emociones negativas para abrir nuestro corazón a lo bueno. Está ahí incluido en el paquete aquel trabajo que nos agota, ese ser querido que nos drena o esa idea que nos retiene.

Hasta ahí todo bien. ¿Qué cuándo comencé a preocuparme? Cuando vi que solo estábamos resaltando el fluir, dejando a un lado el mantener. La realidad es que, en estos tiempos, nos está haciendo falta todo lo contrario.

Vemos personas que terminan matrimonios por aspectos que tenían solución, o profesionales que tiran la toalla dentro de una empresa porque están cansados de cumplir un horario, o hijos que se desentienden de sus padres porque ya no pueden con sus cambios por la edad.
Miles de situaciones de las que estamos huyendo, porque no va en nuestro camino de “en busca de mi felicidad”. Se nos complica y lo que hacemos es dirigirnos hacia la salida más cercana. Y sé que estamos llamados a ser felices. Pero en esos momentos deberíamos preguntarnos si estamos siendo movidos por el amor o por el egoísmo.

Si nuestro nivel de tolerancia está siendo el correcto, si estamos luchando por las personas que queremos, si queremos irnos del trabajo por perezosos, si trabajamos para acumular riquezas aquí o en el cielo, o si buscamos reparar con amor aquello que decimos se ha roto.

Eso es lo que me preocupa, querido diario. El deseo de sostener cada vez es más escaso. Por alguna razón vemos el amor como un éxtasis constante, y brincamos las otras áreas que hacen sea posible para siempre: el ceder, el dolor, la molestia, el sacrificio, o el sufrimiento.

El amor sí es bello, aún estando acompañado de esos elementos. Como siempre digo “no hay nada perfecto, todo tiene un lado positivo y un lado negativo”. Nuestra tarea es caminar hacia mejoría siempre. Lo que hay que tener presente es que esa mejoría no tiene que significar desertar a lo que tenemos.

Que estamos llamados a perdonar, como hemos sido perdonados. A cuidar, como hemos sido cuidados. A amar, como hemos sido amados. Cambiar nuestros lentes hacia unos que su enfoque sea en lo que suma, no en lo que resta. Ponernos el traje de luchadores, para sobrepasar las crisis. Aprender a sobrellevar a otros, como nos sobrellevan a nosotros.

Como leí  por ahí: Está muy de moda “aprender a soltar”, pero se no está olvidando el sostener, reparar, cuidar, amar y no salir huyendo cuando todo se complica.

Pongamos de moda “reparar con amor”, porque así tendremos el equilibrio perfecto. ¿Qué te parece?

El que es incapaz de amar, es incapaz de perdonar. #PoderCorazon


 ¡Hasta los próximos #30DiasConPoderCorazon!

Concluimos los 30 días para trabajar nuestro Poder Corazón. En esta edición nos concentramos en el la empatía y el perdón, para que nuestro corazón deje ir todo aquello que le ha lastimado. Puedes entrar a la cuenta @poder.corazon para conocer los detalles y así contagiarte de este movimiento que busca que seamos nuestro mejor yo.


 

Loading...
Revisa el siguiente artículo