13 países impulsan “más acción” sobre crisis migratoria de Venezuela en la 2ª Cumbre de Movilidad Humana

Por Agencias

A más acción llamaron los 13 países de América Latina que se reunieron a fines de la semana pasada en Ecuador para abordar por segunda vez la crisis migratoria que afecta a Venezuela.

Luego de  dos jornadas de debate, ocho de esos gobiernos -Argentina, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay-  han aprobado un “plan de acción” que contempla “robustecer las acciones tendientes a facilitar la movilidad humana de los ciudadanos venezolanos en los territorios de los países signatarios”.

A diferencia de la convocatoria anterior realizada a inicios de septiembre, en la cual se pidió a Venezuela que “ponga solución a sus dificultades internos para resolver de origen el problema de la multitudinaria migración de venezolanos”, los países reunidos, en rigor los que son los más afectados por el éxodo, han decidido adoptar una postura más dinámica, resumida por uno de los voceros de la cita.

“Nos urge articular propuestas y acciones concretas, efectivas, innovadoras para gestionar, obtener y canalizar los recursos y el apoyo técnico y financiero de agencias multilaterales”, dijo el canciller ecuatoriano, José Valencia, en la inauguración.

A la cita acudieron también organismos internacionales y financieros, así como representantes de las Naciones Unidas.

Del mismo modo, en la cita se ha hecho hincapié en la necesidad de que el apoyo internacional empiece a llegar a los territorios con más presión migratoria, pese a que el panorama ha cambiado, al menos según lo demuestran sus cifras más recientes.

Si Ecuador, el anfitrión de la segunda Cumbre de Movilidad Humana, recibía hace dos o tres meses alrededor de cuatro mil personas cada día, ese flujo se ha reducido a un millar desde que el Gobierno encabezado por Lenín Moreno decidió restringir la entrada solamente a quienes portaran sus documentos de identidad válidos y en vigor.

En cualquier caso, la declaración conjunta resalta la necesidad de trabajar por “una adecuada inserción económica y social de los nacionales venezolanos” de acuerdo con “las posibilidades y la legislación de cada país de acogida” y con el apoyo de los organismos vinculados a la ONU.

El propósito es encontrar soluciones para regularizar en cada país a los cientos de miles de venezolanos desplazados que están en riesgo de caer en redes de explotación y obtener recursos para afrontar la presión económica que el éxodo masivo genera en cada territorio receptor.

Igual que en la primera convocatoria, ningún representante de Venezuela acudió a la reunión de movilidad humana y, en esta ocasión, Bolivia también se ausentó mostrando su apoyo a Nicolás Maduro.

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