Admisión Falcón: Acto inconstitucional e ilegal

Admisión Falcón: Acto inconstitucional e ilegal
Por Metro RD

La forma sigilosa y discreta con la cual fue admitido el 6 de noviembre de 2018 a República Dominicana, sin pasaporte incluido, el cubano Augusto Guillermo Falcón, alias Willie o Willy Falcón, de 63 años de edad, fue a todas luces un acto ilegal y violatorio de leyes y de la Constitución, sumado a la falta del presidente del país, Danilo Medina, quien con la acción violó el juramento que hizo al asumir los destinos de la nación.

¿Por qué su llegada fue discreta, sigilosa, confidencial y desconocida por los funcionarios que tienen la responsabilidad de evaluar las condiciones de ingreso de un extranjero a República Dominicana? ¿Por qué las contradicciones de los funcionarios con relación a su admisión en el país? ¿Es permanente o transitoria? ¿Fue producto de un acuerdo entre Estados Unidos de América y República Dominicana?

Para responder estas preguntas es necesario recodar que Augusto Guillermo Falcón o “Willy” Falcón, fue parte de la banda “Cocaine Cowboys”, vaqueros de la cocaína, agrupación criminal del mundo del narcotráfico entre las décadas de los 70, 80 y 90.

Las autoridades federales lo acusaron de ser “Kingpin”, cabecilla de las drogas, de importar a los Estados Unidos 75 toneladas de cocaína, según el expediente No. CR-91-6060-MORENO.

Fue llevado a juicio por las autoridades federales de Estados Unidos de América por ser parte de una empresa criminal dedicada al narcotráfico. Sin embargo, su primera hazaña, después de un juicio en el 1996, fue lograr ser descargado de fuertes cargos de narcotráfico de manera sorpresiva. Posteriormente, las autoridades, Fiscal de Estados Unidos y el FBI, descubrieron que Falcón y su socio Salvador Magluta habían comprado varios jurados para ganar el caso, personas estas que luego confesaron y fueron sentenciadas. Uno de los jurados condenados admitió haber recibido casi 300 mil dólares del millón que le fue prometido.

Aparte de lo anterior, en una demanda realizada sin abogados, por el propio Willy Falcón en contra de las autoridades penitenciarias federales, una corte determinó que “El récord revela que un numero de potenciales testigos en este caso han sido asesinados, incluyendo Bernardo González; antiguo co-imputado Luis Escobedo; y Juan Acosta, un abogado que alegadamente banqueó dinero para Falcón y Magluta. La parte demandada también alega que otros potenciales testigos han sido tiroteados, pero que han sobrevividos sus heridas, incluyendo Juan Barroso, un alegado contrabandista de droga quien estaba agendado a testificar contra el demandante.” Falcón v. U.S. Bureau of Prisons, 852 F. Supp. 1413 (S.D. Ill. 1994).

Finalmente, a raíz de una negociación en el 2003, en la cual Falcón se declaró culpable de lavado de activos, fue sentenciado a 20 años de prisión. Este fue “liberado”, según récord oficial, el 16 de junio de 2017. Sin embargo, dicha puesta en libertad fue de manos de las autoridades penitenciarias federales a manos de las autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Falcón fue trasladado de la cárcel federal donde cumplió su condena por lavado de activos al Centro de Detención de Louisiana, donde inició su tercera batalla legal con las autoridades federales, quienes buscaban deportarlo a Cuba en virtud de la condena criminal que acababa de cumplir.

Antes de que se establecieran en el 2015 las relaciones diplomáticas con Cuba, los cubanos condenados criminalmente en Estados Unidos con estatus migratorio de residente no podían ser deportados. Sin embargo, después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, ya dicho impedimento es inexistente.

Dada esta situación y, en aras que a Willy Falcón lo dejaran en Estados Unidos y que no fuera deportado a Cuba, sus abogados argumentaron infructuosamente ante el juez federal migratorio que no podía ser deportado a Cuba porque según el art. 3 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de 1984 “Ningún Estado Parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura”. En este sentido, los abogados de Willy Falcón alegaron que la vida de su cliente correría peligro si fuese deportado a Cuba porque en la década del 90 este habría financiado una operación para asesinar al entonces presidente de ese país, Fidel Castro, según sus confesiones.

Sin embargo, Agnelis Reese, jueza de inmigración, rechazó su solicitud de no ser deportado a Cuba, decisión esta que fue recurrida por Willy Falcón.

Es en esta situación, dada la orden de deportación en contra de Willy Falcón, que se gestiona la no objeción de República Dominicana para recibirlo en cumplimiento de su orden judicial federal de deportación.

Relacionados al condenado, contra quien había sido dado una orden de deportación a Cuba, gestionaron con autoridades dominicanas una carta de ruta y su admisión al país. En consecuencia, los esfuerzos judiciales ante las autoridades migratorias de Estados Unidos de América cesaron al República Dominicana oficialmente quedar como país que recibiría al Willy Falcón.

Entonces cabe preguntar si la admisión de Willy Falcón es legal? La respuesta es no! El art. 15 de la ley No. 285-04, conocida como la Ley General De Migración, dispone que “No serán admitidos en el territorio nacional los extranjeros comprendidos en algunos de los siguientes impedimentos:
6. Estar cumpliendo o hallarse procesado por delitos comunes tipificados con carácter criminal en nuestro ordenamiento jurídico.
7. Tener antecedentes penales, excepto que los mismos no denoten en su autor una peligrosidad tal que haga inadecuada su incorporación a la sociedad dominicana. A tales efectos se valorará la naturaleza de los delitos cometidos, la condena aplicada, su reincidencia y si la pena o acción penal se encuentra extinguida”.

Que profundizando en esta ley, se advierte que el art. 16 establece excepciones a las admisibilidades del artículo antes citado. Empero, “Podrán ser admitidos en el territorio nacional los extranjeros comprendidos en algunos de los siguientes casos: 1. Los incluidos en el artículo anterior, inciso 1, 2 y 3, cuando integran un núcleo migratorio familiar o se propongan reunir con uno ya establecido en el país, debiendo en tal caso evaluarse”. En otras palabras, las excepciones que se podrían aplicar para admitir a un extranjero en el país, no podrían aplicársele al caso de Willy Falcón.

Por otro lado, cabe precisar que no hubo tal acuerdo entre Estados Unidos de América y República Dominicana, más que la decisión unilateral y soberana del gobierno dominicano de recibir en calidad de deportado a un nacional cubano, quien a todas luces es inadmisible de acuerdo a las disposiciones legales antes citadas. En resumidas cuentas, República Dominicana no recibirá nada a cambio de parte de Estados Unidos de América por recibir a Willy Falcón porque su deportación no fue política, sino judicial con carácter federal. Es por ello que la embajadora estadounidense en República Dominicana, Robin Bernstein, al ser abordada con el tema estableció que se había enterado la mañana del miércoles y que no ofrecería ninguna opinión al respecto.

Por tanto, la admisión de Willy Falcón por parte de las autoridades migratorias fue una flagrante violación e inobservancia de la referida Ley General de Migración. En adición, cabe recordar que según el art. 127 de la Constitución, el juramento del Presidente y todos los ministros y directores de los organismos del Estado es “Juro ante Dios y ante el pueblo, por la Patria y por mi honor, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la República, proteger y defender su independencia, respetar los derechos y las libertades de los ciudadanos y ciudadanas y cumplir fielmente los deberes de mi cargo”.

Con la admisión de Willy Falcón, ¿Se ha hecho cumplir la Ley General de Migración y la Constitución? Quién gestionó la admisión de Willy Falcón a República Dominicana? Cuánto costó esa gestión, la carta de ruta, que las autoridades violaran la Ley de Migración, la promesa de residencia y que las bocinas y funcionarios defendieran la admisión en el país de Willy Falcón a pesar de que se obviaron la Constitución, leyes y protocolos?

Félix Portes, abogado
Gerente Portes Núñez & Asociados, S.R.L.