“Miserable ataque terrorista” en Bogotá

Por Agencias

Al menos nueve personas murieron y decenas más resultaron lesionadas por la explosión de un coche bomba en la academia de policía de la capital colombiana el jueves, recordando los fuertes ataques asociados con los capítulos más sangrientos de la guerrilla del país alimentada por las drogas.

De acuerdo con la Fiscalía, el autor material del ataque fue identificado como José Aldemar Rojas Rodríguez. Además, agregaron que el vehículo del crimen, una camioneta gris Nissan Patrol de 1993 donde el atacante se inmoló, tenía en su interior 80 kilos del explosivo pentolita.

“Su bitácora en el RUT demuestra que su último acto ante las autoridades de tránsito se llevó a cabo en la ciudad de Arauca, con ocasión de la revisión técnicomecánica que se efectuó el 27 de julio de 2018”, agregó el fiscal general, Néstor Humberto Martínez Martínez.

Justo después del ataque alrededor de las 9:30 hora local (11:30 hora de Chile), el más grande contra una instalación policial o militar en la capital en más de una década, reinaba el caos afuera de la Escuela de Policía General Santander en Bogotá, con ambulancias y helicópteros acudiendo al lugar cuyo acceso suele ser muy controlado.

Testigos dijeron que escucharon una gran explosión que destruyó ventanas en los edificios adyacentes. Fotografías en redes sociales mostraban a un vehículo calcinado rodeado de escombros en el arbolado campus de la academia.

La policía dijo que al menos nueve personas murieron, mientras que el Ministerio de Salud de Bogotá informó que 54 resultaron lesionados. Entre los fallecidos hay un panameño y un ecuatoriano.
El presidente de Colombia, Iván Duque, calificó directamente el ataque como un “miserable acto terrorista” e informó que ya ha “dado órdenes a la Fuerza Pública para determinar los autores de este ataque y llevarlos a la justicia”.

Las autoridades de salud en Bogotá hicieron un llamado para que los residentes donaran sangre en uno de los cuatro puntos de recepción en la capital para ayudar a atender a los lesionados, la mayoría de los cuales fueron llevados a un hospital policial.

Teorías del ataque

Durante décadas, los residentes de Bogotá vivieron con el temor de ser víctimas de ataques con bombas por los rebeldes izquierdistas o el cártel de Medellín de Pablo Escobar. Sin embargo, al tranquilizarse el conflicto en Colombia, la seguridad ha mejorado y los ataques son menos frecuentes.

Aunque al cierre de esta edición las autoridades todavía debían determinar los motivos tras el “acto terrorista”, la atención se centró en los rebeldes del izquierdista Ejército de Liberación Nacional (ELN), que han intensificado sus ataques contra policías en Colombia durante un punto muerto con el conservador Duque sobre cómo reanudar las conversaciones de paz.

Durante mucho tiempo, el ELN fue considerado una amenaza militar menor ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), cuyos siete mil guerrilleros fueron desarmados bajo el acuerdo de paz de 2016.

Sin embargo, al alba del acuerdo de paz la insurgencia inspirada por Cuba ha ganado fuerza, sobre todo en la frontera oriental con Venezuela, en donde ha perpetrado una serie de ataques con bombas a oleoductos y secuestros. Eso ha endurecido la determinación de Duque de negarse a reanudar las conversaciones de paz, suspendidas desde agosto.

Otros posibles responsables incluyen al cártel Usuga del país, que ha sufrido una serie de reveses por parte de la policía, y miembros disidentes de las Farc.

Ariel Ávila, un analista que investiga la violencia, dijo que en los últimos cuatro años se han registrado 28 ataques con explosivos en la capital. Si bien en la mayoría de los casos se trataba de materiales caseros que provocaron daños pero no víctimas, sostuvo que es necesario reforzar la inteligencia policial y los retenes en torno a la ciudad como medida preventiva.

“Tenemos que volver a reforzar la ciudad”, dijo a Blu Radio.


Las imágenes del horror

1- El vehículo del ataque contenía 80 kilos de un explosivo conocido como pentolita

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2- Miembros de las familias de las víctimas dentro de la academia de policía de General Santander tras laexplosión


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3- El presidente de Colombia, Iván Duque, realizando una declaración dentro de la escuela de policía respecto al ataque

 


El poderoso explosivo tras el atentado

Este jueves por la mañana José Aldemar Rojas Rodríguez se inmoló en una camionera gris Nissan Patrol cargada con 80 kilos de pentolita dentro de la escuela de policías General Santander.

El vehículo estaba cargado con un explosivo de alto poder destructivo creado de la mezcla de TNT y pentrita, un compuesto mucho más sensible a la fricción que el primer elemento mencionado.

Estos explosivos generalmente son utilizados para el desarrollo de armas militares, como las ojivas, y para la elaboración de minas antipersonas, según recoge El Espectador.

De acuerdo a lo que explican medios colombianos, un perro antiexplosivos detectó el olor a químico.

Mientras los oficiales realizaban el registro en la entrada, Rojas aceleró arrollando a la gente que estaba a su paso.

Finalmente el sujeto chocó con una pared del alojamiento de mujeres y se produjo la detonación del dispositivo. Se desconoce si la explosión fue a causa del impacto o activada a través de un celular.


VOX POP

Iván Duque

Todos los Colombianos rechazamos el terrorismo y estamos unidos para enfrentarlo. COLOMBIA se entristece pero no se doblega ante la violencia, Iván Duque, presidente de Colombia


Álvaro Uribe Vélez

Qué grave que la Paz hubiera sido un proceso de sometimiento del Estado al terrorismo!, Álvaro Uribe Vélez, ex presidente de Colombia


Farc

Rechazamos contundentemente los graves hechos que se produjeron en la Escuela General Santander. Toda nuestra solidaridad con las víctimas, Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc)


 

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