Mamá Millennial, en un mundo donde odian a los niños

En esta época ya no necesitas ser la madre perfecta y acá te mostramos el porqué.

Por Luz LAncheros Metro World News

1964. Betty Draper (January Jones) , de “Mad Men”, tiene dos niños perfectos, bien limpiecitos, casa hermosa, un marido que la engaña e hijos que la terminan despreciando tras toda esa perfección. 2016. Amy Mitchell (Mila Kunis), en “Malas Madres”, se cansa de ser esa madre perfecta y en toda la película que protagoniza se rebela contra esos estándares tan asfixiantes, se encuentra consigo misma y desarrolla relaciones más sanas con sus hijos. Pero no se necesita de mucho alcohol y amigas igual de enloquecidas para hacerlo: en medio de una era donde aún predomina el primer estándar, sobre todo en Instagram, hay madres más reales que crean sus propias reglas. Y que, todavía encuentran su propio camino.

Pensando en ellas, la psicóloga infantil Carolina Molina O, quien tiene su canal en Youtube y su hashtag #yosoyunamamamillennial, lanzó un libro con el mismo título: Guía para una Mamá Millennial. Con ella, METRO aborda los temas que más preocupan a las madres de hoy.

¿Qué es ser buena madre, cuando hay tanta mamá perfecta por ahí en Instagram?

–Partamos de algo: ser buena madre es un término subjetivo. Para mi ser buena madre puede ser quedarme en casa, pero para otra mujer es trabajar para sostener a sus hijos. Para otras, ser buena madre es no serlo porque no están preparadas. Segundo, me encanta que la mujer millennial se esté permitiendo equivocarse, aprender de sus errores, ser real. Y permitirnos sentir que no somos las mujeres perfectas, como las mujeres de antes. Me encanta porque ese concepto se ha definido en redes y apunta a que somos reales, imperfectas y que tenemos una gran responsabilidad, que es la de equilibrar todos nuestros roles y queremos ser buenas madres. Pero debemos permitirnos equivocarnos y encontrar el equilibrio.

Mucha gente admite abiertamente que no soporta a los niños. Hay lugares childfree. Y hay niños bastante insoportables, cabe decir.

–Falta mucha empatía hacia los niños. Estamos en un mundo adultocentrista. Lo viví hace poco: estaba en un gran templo católico de París con mi bebé de año y medio. Ella se emocionó por una de las figuras. Nos hicieron salir. Hay un mundo sin empatía con los niños y quiero hablar sobre esto, tenemos que ponernos en su lugar.

Pero hay madres que llevan a sus niños a funciones al cine a las 9 de la noche, para desgracia de muchos…

–Claro, ese es otro extremo. Pero hay que dejar a los niños ser niños. Un niño se aburre. En el viaje que hice con mi hija, combinaba planes: no podía llevarla a un museo, también me iba al parque a tirarme en la arena con ella.

Mamá Millennial

Se dice mucho también que hay niños tiranos, más que antes. Por sus padres.

–Como todo, hay que tratar de encontrar un equilibrio entre el autoritarismo de antes y entre los padres de ahora, que tienden a ser mucho más permisivos. Nosotros somos sus guías y yo a mi hija debo hacerla cumplir ciertos límites para que crezca como un ser social, pero estos se enseñan con respeto y con amor.

Y hay otra cara: las que romantizan y muestran que el embarazo y maternidad son una maravilla.

–Cada mamá y cada bloguera proyecta desde su propia realidad su maternidad. Eso es respetable, porque cada quien le ve distinto. En lo que sí coincidimos todas las madres es en que esto es complejo. Es una gran responsabilidad y por eso debemos estar preparadas para lo que se viene. Es un tema de inversión, tiempo, atención. Ser madre no es fácil.

¿Cómo es ser mamá en un mar de información, como Internet?

–Buscar canales e influenciadores que sean afines a ti. Luego, mira que sea información confiable. Hay todo tipo de influencers y bloggers. Y ante un tema tan serio como este, recomendaría que estos tuvieran conocimiento de lo que estuvieran hablando.

Hay otro tipo de crianza de moda: las “madres tigre” de Asia, que han protagonizado artículos y libros polémicos.

–Ese  un estilo de crianza que genera hijos obedientes, pero desde el terror. ¿Quieres que tus hijos te obedezcan por miedo, o por convicción? Yo no estoy de acuerdo con eso.

Pero, ¿cómo involucrar al niño en su crianza sin convertirlo en un tirano?

–Es importante siempre tenerlo en cuenta. Preguntarle. Es la forma de darle las instrucciones, hacerlo parte. Hay decisiones que no pueden tomar, pero los padres deben intervenir.

Hay otro miedo latente en estos últimos tiempos: los memes, challenges… los padres suelen culpar a la tecnología. Y los expertos, a los padres.

–La culpa no es de Peppa Pig. Hay artículos que citan supuestos estudios que no existen donde la culpan de incitar a los niños a comportarse mal. La culpa es de los padres que dejan ver solos a sus hijos este tipo de programas y que creen encontrar en ellos un sustituto educativo, pero esto es un trabajo a cuatro manos. Es para compartir. Ahora sabemos lo que pasa con algunos videos de Peppa Pig y lo que pasa en Youtube: que meten un monstruo que se llama “Momo” y que lleva a los niños a tendencias suicidas. Por eso es que deben haber padres presentes. Ahora, ser padre no tiene manual de instrucciones. Pero nosotros somos los que debemos acompañar y poner límites en el uso de las TICS. Los niños son nativos digitales y no podemos separarlos de su forma de comunicación, pero sí enseñarles a usar con responsabilidad.

¿Cómo maneja usted la autoimagen de los niños ante tanta red social mostrándoles modelos de perfección todo el tiempo?

–La autoestima y la autoimagen de un niño se construyen desde casa. Somos los padres quienes debemos de sembrar semillas de confianza en nuestros hijos, motivarlos a ser valiosos por lo que son. Si no acepto a mi hijo, afuera se encontrará con otros que no los acepten. Nosotros podemos hacer que no se acepten como son o que lo hagan.

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