White Savior: El colonialismo del social media

Tomarte fotos con niños más oscuros solo te hace racista.

Por Luz LAncheros Metro World News

“Oh, qué lindos son”. “Aprendí de ellos tanto como ellos de mí”. “También son hijos de Dios”.  Princesas, actores de Hollywood, influencers, políticos, misioneros. Todos con fotos, oficiales y sobre todo, en redes sociales, posando, desde su distancia de raza y privilegio, alrededor de comunidades autóctonas o en situación de vulnerabilidad, sonrientes, mientras las mismas imágenes de pobreza, exotización y deshumanización circulan una y otra vez en Instagram, Twitter y Facebook. Todo para causar reacciones de admiración por parte de los espectadores. Sí, qué “buenos son” haciendo lo mismo que se ha hecho desde los tiempos de la colonización mundial: el White Savior (salvador blanco) a la orden del día.

Y está naturalizado en todo. En películas (“The Help” y “12 años de esclavitud”, por ejemplo), en televisión, en literatura. Y les va bien con nominaciones al Oscar, a través de best-sellers y se perpetúa el relato: el blanco que salva a la comunidad que no puede pensar por sí misma y que obedece al estereotipo paternalista donde otro piensa por ellos. No es nuevo, claro, desde los siglos XV hasta el XIX el concepto se afianzó tanto, que ya para 1899, con los escritores Rudyard Kipling y Joseph Conrad, aparecía en todo su esplendor. Y así, siguió su camino con documentales como Kony 2012 y también el infame libro de “In Congo’s Shadow”, de Louise Linton, donde se criticaba ampliamente esta fantasía y de donde salieron claramente cuentas como “BarbieSavior”, de 166 mil seguidores, que parodia a todas esas personas blancas posando al lado de comunidades o grupos vulnerables.

“Humanitarians of Tinder” es su homóloga en Tumblr y muestran todos estos comportamientos al tope: fotos del blanco con extraños (tomadas sin su permiso), con niños, o ellos como parte del decorado. Los “Buenos Salvajes” de Rousseau del siglo XVIII que el autor Teju Cole mostró en su término “White Savior Complex”, donde se hacían caridades, donde se banalizaba la imagen y sobre todo, donde se valora el hecho de “tener una gran experiencia emocional que valida el privilegio”.

Claro, se ha debatido la posición del autor y mucho del tema desde entonces. De hecho, hasta hay un manual viral para no actuar como “Salvador Blanco” ( “Cómo tener más likes en redes sociales, de 2017, hecho por el SAIH, de Noruega) y los comportamientos así son ampliamente controvertidos en varias plataformas de redes sociales. Y, conceptos hermanos como “voluntourist” (turista que hace voluntariado) o el “poverty porn” son también bastante cuestionados en un mundo donde los relatos de raza luchan por ser resignificados y también sus representaciones en redes sociales.

Natalia Santiesteban Mosquera-Ramos, del PhD en Estudios Africanos en la Universidad de Cornell, explica el fenómeno: “una persona blanca va a un lugar donde hay una comunidad negra a hacer una obra. Siente el impulso de entrar en la tendencia para tomarse la foto con el niño negro y ponerla en Instagram, porque para él el niño negro es un adorno a su blancura,  que por contraste le permite sentirse que ayuda a alguien, cuando realmente está en un trabajo de ONG no hace mucho realmente. Incluso por el mismo hecho por el hecho de saberse blanco y percibido blanco, cree que le hace un favor al niño negro. Y se lava la conciencia: ‘no todos los blancos somos así, yo ayudo’. Pues qué más puedo hacer yo si soy blanco, rico, joven y delgado. Entonces yo me voy a ir a recrearlos, servirles la comida y me lavo las manos de que hay racismo estructural y de que tengo más responsabilidades ahí”.

La autora agrega que “otra cosa que perpetúa esa tendencia es seguir mostrando la imagen no blanca como pobre y vulnerable. Y en la medida que puedan encontrar gente empobrecida, ellos se seguirán vendiendo así:  es cómo su privilegio les permite vender su blancura, es además sumarle un valor moral: ‘yo soy muy bueno’. Por otro lado, las personas con las que me tomo la foto no son personas. Son objetos según como me quiero ver, porque no tienen voz”.

Pero la lucha por quitar viejos parámetros coloniales tiene un largo trecho. Contra el desaprender que el “otro” ya tiene una voz propia (“Dear White People”, para comenzar) y que esta tiene fuerza suficiente para hacerse notar por sí misma.


Consejos de Natalia para aproximarse a una comunidad vulnerable con respeto

•    “Para empezar, para los que hacen pornopobreza con África todo el tiempo, reconocer que este es un continente diverso. Hay que nombrar el país en el que uno está.”

• “No tomarle fotos a la gente sin su permiso.”

• “Aún con el permiso, tener por ética, asumir la responsabilidad de abstenerse de propagar imágenes que refuerzan estereotipos.”

• “No poner su labor por encima de las comunidades. Estas estaban ahí antes de ustedes. Todo el trabajo etnográfico desde el comienzo e incluso el trabajo más androcéntrico va a dejar ver que las comunidades tienden a trabajar, organizarse y a desarrollar cultura antes de ustedes”.

• “Si se trata de niños, las imágenes sin permiso no se muestran. Y si no hay ninguna manera dignificante de mostrar a la comunidad, no se toman fotos”.

• “Hay que leer historia crítica, buscar imágenes distintas de la comunidad a la que uno se va a acercar. Preguntarte: ¿me tomo la foto con el niño porque es mi amigo? ¿A quién se la muestro? Si la persona fuese físicamente como yo, ¿le tomaría esta foto? ¿Trato así a los hijos de mis amigos? ¿Cuáles son mis amigos, por qué son o no son de la misma raza? ¿Qué ideas tengo sobre la gente a la que me voy a acercar? ¿Les tomo fotos por curiosidad o por un vínculo para acercarnos? ¿Son evidencia para beneficiarlos o para que me paguen a mí?”


INSTA

@Barbiesavior parodia la banalización de la vulnerabilidad por parte de los privilegiados.

White Savior

@Barbiesavior
La mayor alegría de esta pequeña en toda su vida es sentarse en mi regazo y beber Coca Cola!


P&R

Natalia Santiesteban Natalia Santiesteban Mosquera-Ramos Parte del PhD en Estudios Africanos en la Universidad de Cornell

¿Cómo es que seguimos perpetuando lo colonial en pleno siglo XXI a través del privilegio?

–El privilegio es saber entenderlo también: este no implica una evolución del pensamiento. El privilegio implica una ventaja injusta de nacimiento con respecto al resto de la población.

Lo que hace ese privilegio no es ayudarte a entender nada, por el contrario: protege la ignorancia que te conviene. Si a tí te conviene ignorar que por ejemplo tu familia tiene toda una tradición de explotar por muchos años a la gente que hoy en día es pobre, hay que entender que lo es porque tu familia la ha explotado por dos o tres siglos, o no sé cuántos años.

Entonces, privilegio y conciencia son antagonistas. Lo que hace el privilegio es proteger esa ignorancia. También es que estas personas se toman fotos en cualquier parte y es una cosa muy auspiciada por las redes sociales, para mostrarle al mundo que ellos pueden llegar a cualquier parte y hacer lo que les venga en gana. Y es gente blanca, porque hay toda una estructura que ampara que la gente blanca en masa y estructuralmente llegue a cualquier parte y haga lo que le dé la gana.

Otro tema delicado es que toman imágenes sin permiso de los niños.
–El niño que es negro, que es pakistaní, que es maorí, no está siendo concebido como niño. No lo están viendo como niño. Porque como es niño tiene unos derechos, a un niño hay que garantizarle esos derechos, se supone que el niño está amparado y hay que pedirle permiso a alguien para tomarle la foto. A ellos no se les ve como niños porque no son blancos. Ellos sí se ven a sí mismos como niños y las personas racializadas sí vemos a estos niños como niños, pero el White Savior no, ni los racistas tampoco.

También los productos culturales glorifican al “White Savior”. Tienen éxito.

–El ‘White Savior’ blinda el privilegio blanco. Entonces, el racismo y discriminación son cosas que históricamente las montaron los blancos europeos. Y el orden racial lo montaron ellos. Y toda la destrucción y genocidios y pobreza resultantes, y apropiación cultural, es causada por ellos y sus ancestros. Entonces, poner el “White Savior” es poner la ilusión de que ellos no tienen esa responsabilidad histórica. Y que la cosa se trata de raza, no de Historia. De borrar el hecho de que vinieron, que crearon la colonización y la trata transatlántica, que fueron un gran proyecto que acabó con civilizaciones para construir otras. Se trata de borrar eso y hacer parecer que efectivamente alguien es superior o inferior por su raza. Reconocer eso frente a los demás, es reconocer que no tienen ninguna superioridad sino que fueron beneficiados por una historia de crímenes y no lo harán, porque sostienen privilegios por la ignorancia y por borrar verdades históricas. Para mí va a seguir siendo mucho más cómodo que mi raza es radicalmente superior.


 

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