Cinco hitos de Trump en la corte

Por biarly sepúlveda www.publimetro.cl

El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a visitar Reino Unido en medio de un escenario de incertidumbre interna e internacional.

Cuando se vive el estancamiento del Brexit, el jefe de Gobierno de Estados Unidos buscó llegar a acuerdos económicos con el Reino Unido a través de una agenda política que mezcló ceremonias y actos oficiales.

Entre ellos hubo una visita de Estado, un encuentro con la reina Isabel II en Londres, tarde de té con el príncipe Carlos, ceremonias en recuerdo del “Día D” a ambos lados del Canal de La Mancha, y su primera visita presidencial a Irlanda.

En ningún lugar del mundo Trump pasa inadvertido, se le ama y se le odia por partes iguales. Y eso quedó de manifiesto en Londres, con las manifestaciones en protesta que hubo a propósito de su visita.

El presidente de Estados Unidos se mantuvo completamente ajeno a las manifestaciones en su contra y se movió por la capital británica a bordo del Marine One, el helicóptero que usa para sus desplazamientos por Washington.

Las muestras de afecto fueron más protocolares, y de parte de las autoridades interesadas en los posibles acuerdos económicos que le permitan a la isla evitar un descalabro económico una vez que haya abandonado la  Unión Europea.

Trump ofreció su ayuda y se mostró favorable a que Boris Johnson sea el sucesor de Theresa May.


Se peleó antes de llegar a la isla

El protocolo pasó a mejor vida

Fiel a su estilo confrontacional, poco antes de aterrizar, Trump hizo referencia al alcalde de Londres, Sadiq Khan. A través de su cuenta de Twitter, manifestó que el edil era “un perdedor que debería centrarse en la delincuencia de Londres, no en mí”.

El hecho ocurrió luego de que Khan, a través de una columna en un diario local, manifestara que el presidente estadounidense no merecía ser recibido en la alfombra roja de Gran Bretaña, porque era “uno de los ejemplos más escandalosos de una creciente amenaza global de la derecha”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El protocolo pasó a mejor vida

Solidarizó con Theresa May

El lunes, en la gala ofrecida al presidente estadounidense por la reina Isabel II en el palacio de Buckingham, Trump rompió el protocolo y tocó a la monarca, algo que no se recomienda para nada.

El mandatario estadounidense posó su mano izquierda sobre la espalda de la reina, precisamente luego de haber pronunciado un discurso para homenajearla.

Pero esta no es la primera vez que Trump rompe las buenas costumbres, pues el año pasado en su visita al castillo de Windsor ya lo había hecho con la misma monarca, cuando caminó delante de la reina Isabel II.


Solidarizó con Theresa May

 Theresa May

Luego de la jornada de actos protocolares del lunes, ayer Trump se reunió con la aún primera ministra británica, Theresa May, a quien instó a “quedarse” cumpliendo sus labores con la intención de cerrar un acuerdo comercial entre ambas naciones.

May tiene previsto dimitir como líder del Partido Conservador el viernes 7 de junio, luego de ser acusada de incapacidad para asegurar la aprobación del Brexit.

De todas formas, seguirá cumpliendo las labores de primera ministra interina hasta que se elija a su sucesor.


“Bebé Trump” se robó la película

Bebé Trump

Mientras Trump se reunía y halagaba a Theresa May, alrededor de la Plaza del Parlamento se reunieron miles de manifestantes para protestar en contra de la apoteósica bienvenida real ofrecida al presidente estadounidense, quien para feministas, ambientalistas, activistas por la paz, sindicalistas y sectores de izquierda es una amenaza para el mundo.

Los manifestantes corearon frases como: “Dilo fuerte, dilo claro, Donald Trump no es bienvenido aquí”.
En la protesta estuvo presente “Bebé Trump”, la figura de espuma con la que también protestaron miles de manifestantes el año pasado, durante la anterior visita del presidente estadounidense.


Se inmiscuyó en asuntos internos

inmiscuyó

Durante su visita, Trump se entrometió en la política interna de Reino Unido y entregó su apoyo a Boris Johnson como candidato a primer ministro.

Afirmó frente a los medios británicos que el personero es una “excelente alternativa”.

A pesar de que tradicionalmente los presidentes estadounidenses evitan inmiscuirse en la política interna de otros países, Trump nuevamente hizo la diferencia y, al parecer, eso lo tiene sin cuidado.

Trump quería reunirse con Johnson durante su visita, pero el encuentro no fue posible porque el británico lo habría considerado inoportuno para su candidatura. Así que se limitaron a conversar por teléfono.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

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