Ho’oponopono: cambiar la visión de la vida

Mabel Katz es la autoridad mundial en esta disciplina milenaria que aplica principios espirituales de forma práctica

Por Luz LAncheros Metro World News

En varias islas de Oceanía, el ho’oponopono es una tradición colectiva que ha servido para solucionar conflictos. Es el término para ‘corregir el error’ y en Occidente, Morrnah Simeona, Ihaleakalá Hew Len, junto con Joe Vitale, transformaron esta práctica en principios sencillos que coinciden con varias filosofías en el sentido de que el cambio radica en nuestro interior y que nuestros pensamientos crean nuestra realidad. Fácil, pero difícil y como todo, requiere práctica. Y esta guía es la que ofrece la argentina Mabel Katz, radicada en Estados Unidos, y quien ahora es la máxima autoridad en el tema en el mundo.
PUBLIMETRO habló con ella sobre cómo el ho’oponopono ayuda a transformar vidas.

¿Cómo llegó al ho’oponopono y cuál es su principio básico?

Yo empiezo mi cambio por un conflicto con mi hijo y esto me llegó porque pensé que debía haber un camino más fácil y corto. Tomé el seminario de esto varias veces y encontré que de mi realidad yo soy 100% responsable y que así lo puedo cambiar.

Tenemos un boom de creencias que llegan a lo mismo. Pero también un desprecio por ellas.  

Nosotros vemos el mundo, no sabemos nada, pero seguimos, porque creemos que todo se va a solucionar. Es cuestión de volverse humilde y de mirar que todo es una repetición. Si esto nos funciona, adelante, pero si no, reevaluémoslo. No busco tener razón: a mí la vida me cambió mucho: sí existe el Universo para apoyarnos, pero todo empieza en creer en nuestro poder y en ver que creamos nuestra realidad. Ahora, es el camino más fácil, pero no es para todos. Si bien hay muchos caminos que llegan al mismo lado, acá asumimos que todo es 100% nuestra responsabilidad y trabajamos en el subconsciente. Ahí hay muchos problemas, memorias que acumulamos, incluso, de nuestros ancestros, arraigadas en nosotros. El ho’oponopono trabaja en eso, en soltar, entregar nuestros problemas.

Pero hay gente que sí delega todo en un ser superior…

Yo entrego las cosas a Dios, pero me vuelvo creyente porque empecé a creer en mí y me pasaron cosas en las que dije: ‘Esto no lo hago sola’. Me di cuenta de que hay una parte que sabe que puede abrirnos las puertas si lo dejamos. Yo le llamé Dios, pero está dentro nuestro para abrir puertas. Acá tomamos responsabilidad de lo que pasa. Y tengo que cambiar yo para que cambie todo. Ahora bien, nuestros problemas no son el problema, son lo que esperamos de este y cómo reaccionamos ante el mismo.

¿Cómo comenzar con esto si no se es una persona?

Haciéndonos conscientes de que el poder está en nosotros, que nuestra opinión de nosotros mismos es la que más importa y que no perdonar es vivir en el pasado. Que cada problema trae un aprendizaje. Ahora bien, tenemos dos grandes frases, ‘gracias’ y ‘te amo’. Incluso, las podemos decir a regañadientes. Es fácil si se practica, pero lo difícil es soltar y no discutir.

Suena muy fácil, pero a la vez muy difícil…

Es porque salirse de la zona de confort es opuesto a lo que nos enseñaron. Ahora, con los seminarios que dicto puedes entrenar más el subconsciente, que debe estar en ese estado, incluso cuando no tenemos problemas. Y si no haces nada, al menos no te quejes, pero sé agradecido por lo que tienes en vez de concentrarte en lo que te falta.

Loading...
Revisa el siguiente artículo