Nuestra Familia: La higiene bucal de nuestros hijos

Por Esmeldy y Anier

Muchos padres pueden estar pensando que el tema de la higiene bucal todavía no les compete porque tienen bebé, o porque sus hijos no han mudado sus dientitos de leche, pues precisamente por eso queremos hablar de este tema, porque como padres es nuestra responsabilidad cuidar cada aspecto de la salud de nuestros hijos y la salud bucal es una de ellas y que debe de iniciar desde muy temprana edad.

¿Sabía usted que su bebé de meses ya debe higienizar su boquita?

Es aquí donde inicia el buen hábito de cuidar nuestros dientes, puesto que si toman leche , chupan dedo o bobo, ya es momento de cuidarlos.

En esta etapa se recomienda limpiar sus encías con un paño sumamente limpio y con mucho cuidado para no hacer daño.

Sin embargo cuando van saliendo los dientes ya es hora de buscar un cepillito especial para higienizar cada dientito.

Al cabo de los años es importante revisar los hábitos del niño:

¿Toma leche en biberón?

¿Chupa dedo?

¿Usa bobo?

Dependiendo como sean estos hábitos, hay una cantidad de variables que estarán ligadas a la salud de su hijo.

Evite que su hijo duerma con el biberón

En muchos de los casos ir a la cama con el biberòn, significa que no cepillan sus dientes antes de acostarse, por ende el líquido que está tomando queda en su boca. Este se mezcla con los gérmenes naturales de la zona y pueden producir caries y desgastes.

Usar bobo y mojarlo en líquidos dulces
Alargar el uso del bobo puede generar mal formación en sus dientes, al igual que chupar dedo, y tener como hábito mojar el bobo en líquidos dulces puede producir caries hasta en los dientes de leche.

Los niños deben asistir a su dentista aún no hayan mudado ningún diente.
Utilizar cepillos y pastas dentales de acuerdo a su edad y cepillarse tres veces al día.

Como padres estamos llamados a cuidar de nuestros hijos, y una sonrisa radiante se traduce a salud física y emocional. NF


¿Sabes qué es la Nomofobia?

Nuestra Familia

Se le llama “Nomofobia” al miedo de estar sin el celular.

Todos hemos sentido esto en algún momento: cuando se nos queda el celular en algún lugar, cuando se está descargando y no podemos cargar, cuando se nos pierde, cuando estamos en un lugar donde no se permite su uso, y sentimos esa ansiedad y deseos de tenerlo.

Puede parecer algo normal, pues ya con nuestros móviles trabajamos desde ellos, tomamos fotos, estamos comunicados cada segundo, sin embargo si has sentido alguno de estos síntomas, o ves que tus hijos actúan de esta manera al no tener su celular cerca, puede ser una alarma de que estén sufriendo “Nomofobia”.

• Agitaciòn y nerviosismo
• Falta de aire o ahogo
• Angustia
• Sudoraciòn
• Desinterés al entorno

Son algunos síntomas, que pueden verse de manera muy marcada en situaciones donde NO se está utilizando el celular.

Estudios revelan que se ve más en los jóvenes, sin embargo a muchos de nosotros nos pasa que con tan solo pensar estar desconectado por más de “x” tiempo  nos genera ansiedad y preocupación.

Es cierto que con nuestros móviles tenemos el mundo en nuestras manos, pero hasta para esto debemos tener límites y no dejarnos aislar por el uso constante de nuestros celulares.


 

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