Alimentación consciente para ser saludable

Los problemas de estreñimiento, dolores en articulaciones o la falta de energía podrían tener relación con los alimentos que se consumen. Así lo plantea Matías Novoa, health coach y autor de El Método Kinu, una nueva técnica que invita a recuperar el bienestar a través de un cambio de hábitos.

Por Rocío Contreras Metro World News

Adoptar un estilo de vida saludable es posible. Generar cambios en la alimentación y beneficiar al organismo no necesariamente es sinónimo de pasar hambre, o dejar de comer alimentos que nos provean de energía y a la vez de satisfacción.

Tampoco se trata de seguir una dieta estricta, o aburrida, más bien consiste en ser responsable y consciente de lo que se consume. Así lo propone Matías Novoa, coach en alimentación y salud integrativa y autor del libro El Método Kinu (Urano), que funciona como una guía práctica, cuenta con testimonios de quienes han seguido el método y recetas para adaptarse.

Novoa, ingeniero comercial de profesión, comenzó a indagar en temas en torno a la nutrición cuando optó por ser vegetariano alrededor de 2013, pero en el camino se empezó a sentir mal: sufrió de dolores en articulaciones, estreñimiento y malestar. En paralelo a esta decisión personal, su primer hijo sufría de reflujos, estreñimiento y todos los medicamentos que probaron en ese minuto no dieron resultados. Hasta que, tras pasar por varios médicos, descubrieron que tenía alergias alimentarias. Sin duda, llegar a ese diagnóstico no fue fácil, además el pequeño disminuyó considerablemente de peso, lo que causó altos niveles de estrés y angustia a sus padres.

En ese momento, residía en Australia, junto a su pareja y su bebé, y recuerda que se hablaba mucho de los efectos del azúcar y los estados inflamatorios de los productos procesados, por lo tanto, como núcleo familiar decidieron eliminar el azúcar, las harinas blancas y los productos procesados de su despensa. Al cabo de unos seis meses, los dolores de Novoa fueron disminuyendo, pero debió volver a comer carne por la falta de fuentes de fierro y vitamina B12, sumado a otros factores que detalla en el libro. En su caso, la dieta vegetariana no era la más apta para su organismo.

“La alimentación sana no significa ser vegetariano o vegano, tampoco significa ser low carb, o high carb. Lo importante es que esté basada en alimentos, no en productos”, dice. Además de ingerir los nutrientes adecuados, también hace un llamado a alimentarse de forma consciente, lo que para él dice relación con lo que produce cada tipo de comida a nivel físico, anímico y mental.

De este modo, lo que conocemos como “alimentarse bien” va más allá de una ingesta balanceada de los macronutrientes como carbohidratos, proteínas y grasas. Es más complejo y profundo, y así lo sugiere el libro El Método Kinu, a través del cual asegura lograr bienestar y energía por medio de alimentos reales e insta a cada persona a identificar cuáles son los que le generan malestares o enfermedades de diversa gravedad.

“Las personas somos un ecosistema, por eso es importante que esté regulado el sistema metabólico, al igual que el inmune. Por ejemplo, si la microbiota del intestino está en desbalance como resultado de una dieta basada en productos procesados y bajos en fibra, tal vez tu ánimo no va a ser el mejor, tal vez no tengas energía”, comenta.

Alimentación

En este sentido, el experto enfatiza en la calidad de los alimentos que consumimos y en la procedencia de éstos. “Hay que minimizar al máximo posible los productos procesados y aumentar el consumo de verduras de todo tipo. En caso de que se quiera comer carne, también es clave verificar el origen de ésta”, explica, y agrega que “lo ideal es que esto se convierta en un cambio de estilo de vida a nivel familiar y que sea sostenible en el tiempo”.

Según Novoa, lo más complejo de adoptar este método es iniciar el desafío, lo que puede ir acompañado de dolores de cabeza por dejar los productos con azúcar añadida, por ejemplo. “Cuando era niño, el primer día del verano en que me metía a la piscina era el más complejo, pero al final me atrevía y me tiraba. Acá es lo mismo, implica un cambio cultural, hay que planificarse y organizarse, pero es clave tener presente los objetivos”, dice.

De acuerdo a su experiencia como coach, comenta que muchas personas piensan que no van a tener qué comer, sin embargo, la diversidad de verduras que disponemos actualmente es mucho mayor a la que existía antiguamente.

Quienes deciden implementar este método, suelen presentar ciertos síntomas que dejan de ser un problema al realizar un cambio en su dieta. Según su propia experiencia, el huevo, por ejemplo, que consumía como vegetariano para obtener proteínas, le causaba dolores articulares y estreñimiento, mientras que otros alimentos ligados a los cereales y las legumbres le generaban procesos inflamatorio. Resulta interesante que este método permite a cada individuo identificar lo que le beneficia más, o menos.

El experto enfatiza que no se debe cuestionar el sistema de salud existente y cómo se manejan las enfermedades, o su prevención, pues para él una parte importante es el estilo de vida que se acostumbra a llevar. “Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de un 70% de las muertes son causadas por enfermedades no contagiosas, ligadas a nuestros estilos de vida y, querámoslo o no, es nuestra decisión y responsabilidad”.

Loading...
Revisa el siguiente artículo